Edgard Rodríguez C.
El orgullo cubano sufrió un brutal arponazo ayer, cuando Holanda sacó del camino, que conduce a las semifinales del Clásico Mundial del Beisbol, al pujante plantel antillano, tras derrotarlo 7-6 en Tokio, en un partido dramático y de constantes alteraciones en el marcador.
[/doap_box][doap_box title=»DUELOS» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
11:00 a.m. República Dominicana ante Italia, en el inicio de la segunda ronda en Miami, Florida, de donde saldrán dos clasificados.
6:00 p.m. Puerto Rico contra Estados Unidos en el inicio también de la segunda ronda en Miami.
Los dos mejores de Miami van a semifinal con Japón y Holanda en San Francisco, California.
[/doap_box]
Kalian Sams, con un elevado de sacrificio, remolcó la carrera que convierte a Holanda en el primer equipo europeo que avanza a la zona de medallas en el Clásico, y que manda a Cuba de vuelta a La Habana, donde seguro le esperan encendidas polémicas tras su imprevisto descarrilamiento.
Holanda, que tiene fama por su ingeniera hidráulica, sus futbolistas y tulipanes, ha adquirido notoriedad ahora con su beisbol. En el pasado Clásico venció dos veces a la República Dominicana y esta vez le aplicó la misma dosis a los cubanos, quienes tras llegar a la final en el 2006, han patinado de nuevo.
Después que holandeses y cubanos intercambiaron el control del partido, los antillanos se fueron al frente 6-4 en el octavo, mediante hit de Yasmany Tomas y elevado de Eriel Sánchez. Cuba se colocó a tres outs del triunfo y del boleto que lo llevaría a San Francisco, California, para las semifinales.
Pero su bullpen volvió a flaquear y un jonrón de Andrelton Simmons ante Norberto González, con uno en base, volvió a nivelar 6-6 en el cierre del octavo, diluyendo las ilusiones cubanas y sujetando al mánager Víctor Mesa, que se la pasó gesticulando en el dogout.
Fue entonces cuando ocurrió lo imprevisto. Tras un out, Yulieski Gourriell no pudo con rola de Andrew Jones, quien se embasó por error. Curt Smith disparó hit Xander Bogaerts agregó otro que llenó las bases, y vino entonces Sams con el elevado decisivo.
El batazo de Sams fue a lo profundo del jardín central, ante el relevista Diosdany Castillo, lo que permitió anotar a Jones, y dio paso a la celebración de los holandeses, que junto con Japón disputarán el pase a la final en San Francisco.
Loek Van Mil se llevó la victoria, tras pintar en blanco el inicio del noveno, mientras que Yonder Guevara cargó el revés. Por Holanda, Smith fue su bateador más activo con tres hits. El más productivo Simmons con tres remolques.
De esta forma, el capítulo de Cuba en el Clásico Mundial llegó a su final, dejando más interrogantes que respuestas sobre su verdadero nivel y su capacidad para establecer su otrora nivel de dominio, en el nuevo contexto del beisbol.
Ver en la versión impresa las páginas: 12 B