Sergio León C.
La Corte Suprema de Justicia (CSJ) restituyó a la comunidad China de Bluefields, en la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), una propiedad que se encontraba bajo la tutela del nicaragüense Santiago Ortega, que alegaba que esta le pertenecía.
Esa decisión fue ejecutada ayer por la Policía, la juez de Distrito Civil de Bluefields, Martha Alemán, y un abogado de la Asociación China Nicaragüense, que no quiso identificarse.
“Este Gobierno le quiere entregar mi propiedad a los chinos, ya habíamos ventilado esto en los tribunales de Bluefields y gané, pero reiniciaron el caso y los chinos ganaron aquí, entonces me fui de casación”, sostuvo Ortega.
“La sentencia de casación está desde febrero y la estamos ejecutando”, dijo escuetamente Alemán.
SACAN TERMINACIÓN
Desde 1950 hasta 1970 en Bluefields funcionó el denominado Club Chino, sitio donde se reunía la alta sociedad de la ciudad para fiestas, reuniones privadas o de negocios.
En 1979 la mayoría de los chinos abandonó el país y con eso el Club Chino, por lo que después del huracán Joan, en 1988, Santiago Sujo, uno de los pocos chinos que se quedó en Bluefields, firmó una sociedad mercantil con Ortega.
“Santiago Ortega engañó a Santiago Sujo y le hizo firmar una escritura donde le cedía la propiedad”, denunció en su momento Sara Brown de Sujo, representante de los chinos en Bluefields.
Aparte de la propiedad de los chinos, la Policía desalojó a cinco comerciantes que construyeron sus pequeños negocios afuera.
“La Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional me ubicó aquí, desde ese tiempo tengo mi zapatería, no me opongo a quitarme pero al menos me hubieran avisado para alistarme con tiempo, no venir a lanzarse de un día para otro”, se quejó José Rodríguez.
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