Teherán/EFE
Los presidentes de Irán y Pakistán, Mahmud Ahmadineyad y Asif Ali Zardari, respectivamente, inauguraron oficialmente las obras del tramo paquistaní del gasoducto que debe unir ambos países para finales de 2014 y a cuya construcción se opone Estados Unidos.
Zardari viajó a la ciudad portuaria de Chabahar, en el extremo sureste iraní, donde fue recibido por Ahmadineyad, con quien se trasladó a la cercana frontera pakistaní para inaugurar las obras del gasoducto en el tramo de Pakistán, ya que el de Irán está muy avanzado.
Antes de la ceremonia, en el aeropuerto Chabahar, los dos gobernantes destacaron la necesidad de que «ambos países utilicen todos sus medios para su progreso», entre ellos la cooperación en materia de energía, de la que Pakistán es gravemente deficitario.
La construcción del gasoducto, a la que se opone Estados Unidos, que pretende mantener aislado a Irán por su programa nuclear, fortalecerá, según ambos gobernantes, «las relaciones económicas, políticas y de seguridad entre Teherán e Islamabad», además del resto de países de la zona, informó la agencia local Fars.
Ya después de dar la primera paletada a las obras en el lado paquistaní de la frontera, Ahmadineyad dijo que países ajenos al gasoducto, en referencia a EE.UU. y sus aliados, tratan de sabotearlo.
«Desde lejos, manos extrajeras pretenden distanciar y crear conflictos entre los pueblos de la zona con el fin de mantener su dominio y saquear la riqueza de la región», dijo Ahmadineyad, al tiempo que consideraba que el tema nuclear es una «excusa para evitar el progreso de Irán y Pakistán».
El gobernante iraní planteó ampliar el gasoducto, una vez finalizado el proyecto actual, «hasta el norte de Pakistán» para suministrar gas natural a otros países y «responder a las necesidades de toda la región».
Además del gasoducto, «los suministros de petróleo y agua, los intercambios comerciales, políticos y culturales servirán para establecer una relación profunda entre los pueblos de la zona», dijo Ahmadineyad.
Según datos oficiales, cuando se concluya el gasoducto, para diciembre de 2014, deberá tener unos 1,100 kilómetros en territorio de Irán y cerca de 800 en Pakistán. Esta obra permitirá la exportación diaria de 21.5 millones de metros cúbicos de gas natural iraní a Pakistán.
Irán y Pakistán también tienen avanzado un plan de construcción de una refinería en el puerto de Gwadar, en Baluchistán, en el suroeste paquistaní, que podría costar unos 4,000 millones de dólares y tendría capacidad para procesar unos 400,000 barriles de crudo iraní diarios, según medios paquistaníes.