TOKIO/AP
Jonathan Schoop bateó el viernes un cuadrangular de tres carreras para llevar a Holanda a una victoria 6-2 sobre Cuba en la segunda ronda del Clásico Mundial de Beisbol.
Del equipo de Holanda, dos integrantes juegan en Grandes Ligas: Simmons, de los Bravos de Atlanta, y Roger Bernadina, de los Nacionales de Washington.
El exjardinero de los Yanquis, Andruw Jones, juega ahora para las Águilas de Rakuten, en Japón.
[/doap_box]
Curt Smith sacudió un bambinazo solitario y Andrelton Simmons agregó un sencillo productor de una carrera para dar a Holanda una ventaja de 2-0 en la segunda entrada, lo que mandó a las duchas al abridor cubano Ismel Jiménez.
El vuelacerca de Schoop en el sexto a las tribunas del jardín izquierdo en el Tokyo Dome dio a Holanda una cómoda ventaja de 5-1 en el primer encuentro de la segunda ronda en Asia. Schoop impulsó luego otra carrera con doble.
Alfredo Despaigne bateó cuadrangular en el segundo capítulo para dar a Cuba su primera carrera. Yulieski Gourriel conectó de vuelta completa en el séptimo para reducir la desventaja a 5-2.
El abridor de Holanda, Diego Markwell, se alzó con el triunfo tras contener a Cuba en una carrera y nueve imparables en seis entradas. Jiménez cargó con la derrota tras recibir dos anotaciones y cinco hits en una entrada y dos tercios.
Dramático triunfo nipón
Esta vez sí, el bateo de Japón respondió en el momento decisivo y los bicampeones del Clásico Mundial de Beisbol vinieron de atrás para remontar dos veces un marcador adverso y ganar 4-3, en 10 entradas, a China Taipei.
El relevista Sho Tanaka remolcó la carrera del triunfo con un elevado de sacrificio en la décima entrada y Japón dio un paso de gigante para estar de nuevo en las semifinales si el domingo vence a Holanda, que venció a Cuba, en la gran sorpresa de la jornada.
El fly de Tanaka al jardín central remolcó al emergente Nobuhiro Matsada, con la carrera del gane.
Antes, en la parte alta de la novena entrada, el primera base Hirokazu Ibata había pegado también un sencillo que produjo la carrera del empate a 3-3 y alargó el partido en un duelo que necesitó cuatro horas y 37 minutos antes de decidirse a favor de Japón ante el delirio de sus seguidores, que llenaron el Tokio Dome.
Ver en la versión impresa las páginas: 11 B