El colegio es subvencionado y los niños que adquieren sus alimentos en el comedor son becados porque provienen de familias pobres. LA PRENSA/R.MORA.

Niños en riesgo

Son más de seis años que tiene la comunidad educativa de la escuelita Belén Fe y Alegría de Estelí de estar gestionando ante la Alcaldía el proyecto de adoquinado en la zona.

Roberto Mora

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El arquitecto Wilfredo Rodríguez, jefe del área de Obras Municipales, recomendó a la comunidad educativa hacer las gestiones ante el responsable de participación ciudadana con el fin de estudiar el aporte que pueden dar, aunque reconoció que si llegan con “los 200 mil o 300 mil córdobas” el proyecto no iniciará de inmediato porque se mete a un bolsón y para este trimestre no está programado.

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Son más de seis años que tiene la comunidad educativa de la escuelita Belén Fe y Alegría de Estelí de estar gestionando ante la Alcaldía el proyecto de adoquinado en la zona.

Son principalmente dos cuadras las que están en pésimo estado, sobre todo la pendiente que inicia desde el portón de la escuelita donde estudian más de 1,200 niños de preescolar y primaria, entre quienes han resultado algunos lesionados producto de las piedras que salen de los vehículos al momento que están tratando de subir la pendiente.

El arquitecto Wilfredo Rodríguez, jefe de Obras Municipales de la Alcaldía, informó que tienen previsto reparar dos cuadras ubicadas cerca del colegio. En este caso los pobladores aportaron la contrapartida solicitada.

En el caso de la vía ubicada frente al colegio, las autoridades municipales piden una contrapartida de nueve mil dólares para que el proyecto se ejecute, dinero que no tienen en ese centro escolar ni en el barrio.

“Estar pensando en el aporte que tenemos que dar no es lo principal. Lo principal es pensar que estamos sirviendo a los 1,260 niños. El aporte que podamos dar tiene que ser negociado”, dijo la directora de la escuela Belén Fe y Alegría, sor Purificación Gutiérrez.

“Al alcalde le pedimos que escuche a los que no tienen voz, porque a los pobres no se les hace caso. Si llega una persona influyente es escuchada, pero a los pobres se nos engavetan las cosas y tenemos derechos porque somos ciudadanos”, refirió Gutiérrez.

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