Noel Amílcar Gallegos
Muertos, lesionados, daños a los automotores y a la propiedad han ocurrido a lo largo de los más de diez kilómetros de la incómoda y estrecha carretera que va de Masaya a Tisma. En este trecho no hay señales de tránsito, bahías, reductores de velocidad, mucho menos agentes.
Orlando García, transita a diario en su vehículo por esa carretera y dijo que sería oportuno instalar señales de tránsito.
“Considero que se tome en cuenta a esta carretera, porque dejó de ser un camino de antaño. A través de la vía se pasa por la planta Che Guevara y se llega a Tisma, que es un municipio que se está abriendo campo en el turismo y es una zona altamente productiva y que por lo tanto trae consigo un fluido tráfico comercial, así como también su ganadería”, explicó.
Destacó: “Sobre esta carretera se ubican algunos proyectos de desarrollo urbanístico, sin dejar de mencionar que entre las seis y siete de la mañana y de siete a ocho de la noche, transitan ciclistas, mototaxis y miles de trabajadores de las zonas francas de esta zona, que viajan hacia las comunidades aledañas”.
La comisionada María Félix Ruiz, jefa de la Policía de Tránsito de Masaya, dijo: “vamos a poner unos puntos vallas, además vamos a meter patrullajes para poder controlar el desorden de ese lugar”.
Ver en la versión impresa las páginas: 9 A