Paraíso del surf

Solo 124 kilómetros de distancia separan a Managua del paraíso de los surfistas. Es un lugar situado en un enclave único y su nombre tan peculiar como el propio municipio. Le llaman Tola.

Solo 124 kilómetros de distancia separan a Managua del paraíso de los surfistas. Es un lugar situado en un enclave único y su nombre tan peculiar como el propio municipio. Le llaman Tola.

Aquí se encuentran varias playas de una belleza paradisíaca con su arena blanca y espesa vegetación que continúa siendo el hábitat de numerosas especies de fauna local. Además, las opciones de infraestructura crecen cada año a lo largo de los 54 kilómetros de línea costera.

Si bien una buena opción de paseo es recorrer la zona a caballo o cuadrimotos, la verdadera aventura está en el agua, ahí donde decenas de amantes de las olas llegan cada año a retar a la naturaleza, a gigantes olas en sus delgadas tablas de surf.

La primera en la lista es Playa Colorado, la que el año pasado fue sede del mundial de surf y para el mes de junio del 2013 se espera el Open Junior de Surf.

Incluso si usted no es surfista, esta playa le ofrecerán un paisaje realmente acogedor, además de brindarle un gran espectáculo visual mientras los surfistas se despliegan en sus tablas a través del mar.

Esta playa es una de las pocas del Pacífico de Nicaragua cuya arena es blanca. El agua de colores claros levanta olas que llegan a superar los diez metros de altura, atractivas para surfistas de todo el mundo. Aunque frente a la playa existe una propiedad privada que dificulta el acceso libre al público, en la parte sur se encuentra un estero de agradables aguas y al otro lado del mismo estero se puede acampar sin ningún problema.

Popoyo

Esta playa ocupa el quinto lugar en la lista mundial para practicar surf, de acuerdo a la cadena internacional de noticias CNN. Los expertos en olas aseguran que aquí surgen grandes series de olas del sur y vientos costeros que provienen del Lago de Nicaragua y que resulta ser una gran combinación para que los surfistas experimenten una experiencia única.

Rancho Santana e Iguana

Son dos playas de surfistas donde estos deportistas están obligados a ir. Aquí continúan la mágica arena y las atrevidas olas que retan hasta al más arriesgado. Son playas más tranquilas en visitas pero igual de extremas en oleaje.

Impresionantes paisajes además de un buen reef break que atrae a los surfistas, también los apasionados por la naturaleza son conquistados por una línea costera rodeada de pendientes y acantilados que sobresalen del agua.

A 80 kilómetros del borde con Costa Rica, Santana es preservada para mantener la belleza natural en armonía con nuevas edificaciones de hoteles, hostales y restaurantes.

Gigante

Una de las playas más visitadas en los últimos años, incluso por lo que no se arriesgan a surfear en Playa Gigante. Sus dos kilómetros de longitud y su arena dorada la convierten en un paraíso terrenal para quien se escapa de la ciudad.

Nadar, bucear, esquiar, utilizar motos, navegar con barco de vela además del surf, son opciones que ofrece Gigante.

Maderas

La recomendación termina en Playa Maderas. Ubicada aproximadamente a 15 kilómetros al norte de San Juan del Sur. Aquí vecina del bosque y una pequeña comunidad que viven del turismo local. Los surfistas adoran Maderas, una playa de un kilómetros de largo y rodeada por promontorios de rocas volcánicas de épocas pasadas.

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