La séptima ronda de negociaciones del salario mínimo desarrollada entre el Gobierno, la empresa privada y los sindicatos concluyó ayer sin acuerdo.
Los sindicalistas, que proponen un aumento de 18 por ciento, señalan que existe poca voluntad del empresariado para lograr un consenso.
Son más de 100 mil obreros que esperan ese ajuste, entre ellos trabajadores del campo.
La próxima reunión seré el 7 de marzo.
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