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El jefe de la Iglesia católica australiana, el cardenal George Pell, criticó al papa Benedicto XVI por su decisión de renunciar y por sus habilidades como gobernante.
El cardenal Pell, que participará el mes próximo en el cónclave que debe elegir al nuevo Sumo Pontífice, dijo que Benedicto XVI era un «profesor brillante», aunque «el gobierno no era su fuerte», en una entrevista concedida la víspera de su renuncia efectiva, este jueves.
«Prefiero a alguien que sepa conducir la Iglesia y unirla un poco», dijo Pell a la televisión, citando el escándalo conocido como «Vatileaks», en el que el mayordomo de Joseph Ratzinger robó y filtró documentos confidenciales que revelaban luchas de poder entre los cardenales.
«Pienso que el gobierno (del Vaticano) está asegurado por la mayoría de la gente situada alrededor del Papa, que no siempre lo hizo de forma brillante», añadió Pell en otra entrevista, difundida por radio desde el Vaticano.
Al anunciar su renuncia el pasado 11 de febrero, el obispo de Roma era «bien consciente» de que esto suponía una «ruptura con la tradición» e incluso era «algo desestabilizador».
En cuanto al perfil del futuro santo padre, Pell dijo que le gustaría ver en el cargo a alguien «que mantenga la tradición, tanto en la fe como sobre todo en el plano moral, que está bajo ataque». «Quiero a alguien capaz de hablar al mundo», afirmó.
«Y también me gustaría alguien con una fuerte experiencia pastoral en una diócesis, capaz de elevar la moral de la Curia Romana, y tal vez de impartir más disciplina», agregó.