EDGAR LÓPEz/ El Nacional
José R. Marquina, el médico venezolano que se hizo famoso al romper el secretismo revelando detalles de la enfermedad del presidente, afirma que el traslado del primer mandatario a Venezuela no implica mejoría alguna, sino que la enfermedad entró en fase terminal y son inútiles los cuidados intensivos.
Asegura que se involucró en el asunto por las consultas que le hicieron familiares y allegados del jefe del Estado, que temían que en Cuba no recibiera la asistencia médica adecuada. “Y esos temores no eran infundados, pues en Cuba equivocaron el diagnóstico y el tratamiento de Chávez”, indica el especialista.
:::¿Qué implicaciones tiene que Chávez no haya superado la insuficiencia respiratoria, como lo informó el Gobierno?
Implica que no es un proceso infeccioso, como habían informado, porque en ese caso ya hubiese sido superado. Se trata de una progresión de la enfermedad. El cáncer le ha invadido el drenaje linfático, lo que hace que tenga acumulación de fluido pleural y problemas con el intercambio de gases. En Cuba le estaban drenando fluido pleural. Es mal pronóstico. El pulmón es un órgano muy noble, pero delicado. Tiene que estar muy afectado para que se produzca una insuficiencia respiratoria.
:::¿Cuáles son las razones de su especial interés en conocer y divulgar detalles sobre el estado de salud de Chávez?
Mucha gente dentro del chavismo me confirmó las informaciones que comencé a divulgar y me estimuló para que siguiera haciéndolo. La preocupación aumentó cuando se supo que no se trataba de un cáncer de colon, como inicialmente diagnosticaron los cubanos, sino de un rabdomiosarcoma en el músculo de psoas (localizado lateralmente a la región lumbar de la columna vertebral y la cavidad pélvica).
:::¿Cuáles fueron las consecuencias de la equivocación del diagnóstico?
No le trataron el tumor como debía ser. Le dieron drogas quimioterapéuticas para un cáncer de colon. El rabdomiosarcoma responde mucho mejor a la radioterapia que a la quimioterapia. A la hora de cambiar el tratamiento hay riesgos de que el tumor mute y se haga resistente. Ese tratamiento inicial no sirvió para nada. Hubo una recurrencia en tiempo récord.
:::¿Qué tan cerca ha estado usted de Chávez?
Mientras Chávez, según la prensa, permanece en una habitación del noveno piso del Hospital Militar.
El Gobierno, que ha suministrado escasa información sobre la salud del presidente, puso carteles gigantes con imágenes del líder venezolano y la frase “Chávez vive y sonríe”.
En tanto la oposición busca un candidato que enfrentaría a Maduro en una posible elección presidencial.
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Nunca lo he visto personalmente. Pero la información que he divulgado es la más cercana a la verdad.
:::¿Cuál es el margen de error de un diagnóstico a distancia, sin ver al paciente?
Yo no he diagnosticado a Chávez. Lo que he hecho es dar información sobre el curso de su enfermedad, que es diferente. Cuando se hizo el diagnóstico acertado las hijas del presidente llamaron a muchos médicos y fluyó mucha información, pues se trataba de un cáncer raro. El MD Anderson Cancer Center, en Houston, es el mejor lugar para tratarlo. Los médicos se miden por la experiencia que tengan. No estoy cuestionando la calidad de los médicos cubanos sino su falta de experiencia.
:::¿En qué han consistido las cuatro intervenciones quirúrgicas?
La primera fue un error, nunca se debió realizar. Se hizo para drenarle un absceso, pero la mejor opción era hacerlo a través de una aguja. Cuando lo abrieron vieron que tenía un tejido muerto. Se tomaron muestras, pero no le resecaron el tejido. A los dos días le dijeron que tenía un cáncer de colon. Decidieron una nueva operación para resecarle el resto del tumor. Se dieron cuenta de que el tumor estaba abscesado.
La segunda operación fue más complicada. Tuvieron que resecarle buena parte del músculo psoas y partes blandas de la pelvis, lo cual indicaba que el tejido cercano ya estaba invadido. Lo cerraron y le hicieron quimioterapia. Para afinar el diagnóstico era necesario realizar aproximadamente 20 exámenes, y en Cuba no había los reactivos. Ese material fue enviado inicialmente a Brasil y después a Estados Unidos, específicamente al Tufts University, en Boston.
Le hicieron una tomografía y le detectaron aumento del tumor en la pelvis, una nueva lesión de 2 centímetros, así como metástasis en la glándula suprarrenal y en el hígado.
La tercera cirugía fue laparoscópica para remover los dos centímetros del tumor en la glándula suprarrenal. Para ese momento Chávez era un paciente obeso con muchas cicatrices que hicieron muy difícil la cirugía. Los médicos decidieron no removerle el tumor de la glándula suprarrenal, sino parte de la metástasis en la pelvis. Una vez que le removieron esa parte del tumor, repitieron los exámenes y confirmaron que era un rabdomiosarcoma. Es a partir de ese momento en que le dan el tratamiento adecuado: quimioterapia y 30 sesiones de radioterapia. El 9 de junio de 2012 a Chávez le hicieron una tomografía en Venezuela.
El presidente dio una rueda de prensa y dijo que estaba bien. “Me voy a inscribir como candidato a la reelección, estoy como una uva”, expresó. El tumor no había mostrado crecimiento, pero tampoco remisión. El primer mandatario se olvidó de la enfermedad y comenzó la campaña. En septiembre de 2012 comenzó a sentir cansancio y suspendió actos.
Terminada la nueva batalla por Miraflores se sometió a nuevos chequeos. Le detectaron un aumento de metástasis en el hígado, los pulmones y la espalda. Además, se dieron cuenta de que tenía invasión en la cuarta y quinta vértebras lumbares. Entonces, decidieron hacerle la cuarta operación, una vertebrectomía, que consiste en removerle las vértebras y hacerle un trasplante óseo. Es una cirugía extremadamente arriesgada y más para los médicos cubanos que no tienen experiencia suficiente. Chávez se complicó. Tuvo un sangrado y estaba en una situación crítica. Le debieron haber hecho la traqueotomía en los primeros días de enero.
:::¿En qué momento Chávez perdió la capacidad física para gobernar?
A partir de septiembre de 2012, cuando se mostró más débil. Muy probablemente Chávez esté deprimido y en ese estado no puede tomar las mejores decisiones.
:::¿El traslado del presidente a Venezuela implica una mejoría?
No lo creo. Hubiese llegado caminando, como en las otras oportunidades. Esta vez quedó confinado en el Hospital Militar.
:::¿En qué consiste el tratamiento que se aplica al presidente en Venezuela?
No existe ningún tratamiento curativo sino paliativo para el dolor que sufre. Chávez está en fase terminal y eso es irreversible.
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