Bruselas / EFE
La economía de la eurozona retrocederá el 0.3 por ciento en 2013 y habrá que esperar hasta 2014 para que su Producto Interno Bruto (PIB) alcance un moderado 1.4 por ciento, en un entorno en que el alto nivel de desempleo está en el centro de las preocupaciones, afirmó ayer la Comisión Europea (CE).
“Las medidas políticas decisivas emprendidas en fecha reciente allanan el camino para la vuelta a la recuperación”, dijo Olli Rehn, el máximo funcionario económico de la Comisión Europea.
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“La situación actual se puede resumir así: datos decepcionantes del final del pasado año, algunos otros alentadores más recientemente y de creciente confianza de los inversores para el futuro”, señaló el vicepresidente de la CE y responsable de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn.
Los progresos llegarán en 2014 cuando la economía de la zona euro se sitúe en el 1.4 por ciento, según esos pronósticos, que para el conjunto de la UE se espera que el aumento del PIB sea del 0.1 por ciento este año y del 1.6 por ciento el siguiente. “Las condiciones de los mercados financieros en la Unión Europea (UE) han mejorado de forma sustancial desde el pasado verano, pero la actividad económica fue decepcionante en la segunda mitad de 2012”, indicaron los economistas de la CE, quienes resaltaron las difíciles condiciones de acceso a créditos y la “inaceptablemente alta” tasa de desempleo.
Sobre la evolución de los mercados laborales, Rehn apuntó a que la actual debilidad económica “aumentará el desempleo este año hasta el 11.1 por ciento en la UE y hasta el 12.2 por ciento en la zona euro”, lo que situará en el paro a casi 20 millones de europeos, y con los niveles más altos para España (26.6 por ciento), Grecia (25.7 por ciento) e Irlanda (14.1 por ciento).
La situación “del mercado laboral es una seria preocupación”, admitió el director general de Economía y Finanzas de la CE, Marco Buti, en la introducción del documento, al tiempo que advirtió de “las graves consecuencias sociales” que la Unión tendrá que afrontar si el alto desempleo se convierte en estructural.
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