LAKELAND, Florida, EE. UU./AP
Bruce Rondón conversaba con los periodistas en la cueva con la ayuda de un intérprete cuando preguntaron qué tan rápida era su recta.
El cotizado prospecto de los Tigres de Detroit afirmó que ha llegado a las 104 millas por hora.
“Quiero ver eso”, dijo entonces su compañero el dominicano Joaquín Benoit. Escepticismo, entusiasmo y, sobre todo, curiosidad. Esas son las sensaciones que los Tigres guardan con respecto a Rondón en estos momentos.
El derecho venezolano, que intimida con su corpulento físico, podría ser el cerrador del equipo en el inicio de la nueva temporada.
Pero aún no ha hecho un solo lanzamiento en Grandes Ligas, y los campeones vigentes de la Liga Americana quieren darle un papel preponderante en su bullpen.
Detroit dejó ir a José Valverde tras la pasada temporada. En vez de adquirir a un taponero, los Tigres dejaron vacante el puesto.
El motivo de la decisión obedeció a Rondón, de 22 años y seis temporadas con la organización.
Rondón fue el mejor lanzador de los Tigres en las menores en 2012, cuando salvó 29 juegos con 1.53 con Lakeland en Clase A, con Erie en Doble A y con Toledo en Triple A.
En sus 196 entradas, tuvo 213 ponches. Permitió 111 bases, pero le batearon apenas un .189 de promedio. El piloto Jim Leyland asegura que tendrán paciencia con el venezolano para determinar cuán listo está para asumir un papel de cerrador en las mayores.
Por ahora, las expectativas son altas respecto al veloz lanzador.
Ver en la versión impresa las páginas: 11 A