Félix Rivera M.
Bajo estrictas medidas de seguridad y tras múltiples reprogramaciones, ayer inició el juicio contra el norteamericano Basil Givner a quien se le señala de haber descuartizado al jinotegano Harley Silva Soza, el pasado 25 de julio de 2012.
Por la tarde el juicio fue nuevamente suspendido. El extranjero fue conducido al Juzgado de Distrito Penal de Juicio a cargo de la doctora Liz de María Centeno Kauffmann, quien no permitió que los periodistas ingresaran al recinto con cámaras de televisión y fotográficas.
En el proceso ha sido llamado como testigo, entre otras personas, el doctor Hugo España, del Instituto de Medicina Legal, quien realizó la autopsia al joven.
Jessenia Picado, quien era novia de Harley Silva, se mostró molesta porque el caso “se ha suspendido en seis ocasiones en seis meses y eso me huele a que este señor goce de privilegios y que el caso pueda quedar impune… yo espero que a este señor le caigan 30 años de prisión por semejante atrocidad que hizo”.
Picado informó que a última hora “nuevamente el juicio fue suspendido al pedir el norteamericano que sean exhumados los restos de Harley Silva, todo esto como una nueva táctica dilatoria, para seguir dilatando el juicio y continuar gozando de los privilegios que tienen las cárceles preventivas de la Policía de Jinotega, porque sabe que en el Sistema Penitenciario no gozaría de los privilegios que tiene hoy”.
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