Una poderosa tormenta de invierno paralizaba ayer el noreste del país, con fuertes nevadas y ráfagas de viento que obligaron a prohibir la circulación de carros en tres estados y cancelar más de 4,500 vuelos.
El servicio meteorológico nacional (NWS en inglés) anunció hasta 60 centímetros de nieve y posibles vientos huracanados de 110 km/h desde Nueva Jersey hasta Maine.
La tormenta coincide con el 35 aniversario de la Ventisca de 1978, que mató a 99 personas, destruyó unas 2,000 viviendas y paralizó por una semana al este de Massachusetts y el norte de Rhode Island.
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