William Aragón Rodríguez
Ayer se cumplió un mes de la muerte posparto de la docente Marina Azucena Reyes Olivas, de 32 años, quien según sus familiares falleció por negligencia médica luego de dar a luz en la clínica previsional ubicada en el hospital de Somoto, en Madriz.
El bebé logró sobrevivir. La maestra ingresó el 4 de enero al hospital presentando un fuerte sangrado y dolores de parto. Le practicaron una cesárea y luego la llevaron de urgencia al Hospital Solidaridad de Managua.
Sus familiares emprendieron acciones judiciales contra la ginecóloga que la atendió, la doctora María del Rosario Delgadillo Palma.
La ginecóloga aseguró que la atención de Reyes la realizó un equipo médico. “Pregunto, dónde está la responsabilidad de las autoridades de la clínica del seguro de Somoto o del Ministerio de Salud (Minsa) de Madriz”.
Olivia Reyes Olivas, hermana de la víctima, señaló que Marina Azucena recibió pésima atención “entre eso está que cuando la trasladaban en estado delicado en una ambulancia se le acabó el oxígeno, cuando faltaban pocos minutos para llegar al hospital de Managua”.
La directora de la clínica previsional, doctora Claudia Mercado, ha respondido que la autorizada para hablar del caso es la directora del Minsa en Madriz, Bertha Noemí Olivas, quien tampoco ha dicho nada.
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