Unas elecciones muy singulares

Editorial: Unas elecciones muy singulares

El domingo recién pasado se realizaron en Cuba unas elecciones parlamentarias muy singulares, en las cuales los ciudadanos depositaron sus votos pero no eligieron, porque todos los diputados y otros “representantes del pueblo” habían sido designados previamente por el Partido Comunista y el Gobierno de los todopoderosos hermanos Castro.

En realidad, esos comicios no eran para elegir, sino para confirmar a los 612 diputados a la Asamblea Nacional. Solo sus nombres, escogidos antes por una Comisión de Candidaturas integrada por altos dirigentes del Partido Comunista y el gobierno, aparecían en las boletas electorales, porque en Cuba nadie más puede presentar candidaturas, ni personalmente ni por medio de partidos de oposición, los cuales son criminalizados y están absolutamente prohibidos por el régimen totalitario.

En 1992, el desaparecido político opositor Oswaldo Payá, intentó presentarse como candidato a diputado, pero al hacerlo fue detenido y secuestrado por las fuerzas represivas del régimen. En 1997 Payá volvió a intentarlo junto con otros compañeros de su ilegal movimiento político socialcristiano, pero su petición fue bruscamente rechazada por las autoridades comunistas. Finalmente, el 22 de julio del año pasado el valiente opositor cívico cubano murió en un sospechoso accidente de tránsito, que según sus familiares fue montado precisamente para liquidarlo.

Además de los 612 diputados, en las singulares elecciones del domingo pasado más de ocho millones y medio de cubanos “eligieron” también a 1,269 miembros de 15 asambleas provinciales, para lo cual fueron inscritos exactamente 1,269 candidatos, todos ellos escogidos por el Partido Comunista. Esas “llamadas elecciones son solo una gran farsa”, expresó la señora Berta Soler, vocera del ilegal y reprimido pero indoblegable grupo femenino de las Damas de Blanco, que luchan por la libertad de los presos políticos y el respeto a los derechos humanos de todos los cubanos. Del mismo modo calificó los falsos comicios la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación, también ilegal, mediante un comunicado público en el cual denunció que “en Cuba no hay elecciones (porque) no se puede optar por diferentes opciones. Es semejante a los comicios que tenían lugar en el bloque soviético o los que se realizan en Corea del Norte. No se les puede comparar con las elecciones del resto de América, ni siquiera con Venezuela”. Mientras que la bloguera independiente Yoani Sánchez escribió en su cuenta de Twitter: “¡Qué raras elecciones en las que no se elige! ¡Qué votaciones estas en las que todos los candidatos piensan igual! ¡Farsa electoral!”

Los 612 diputados electos o mejor dicho confirmados en la farsa electoral del domingo pasado, a fines de febrero van a reconfirmar como presidente de Cuba a Raúl Castro, quien ahora luce también la banda presidencial de la Celac, o sea de toda América Latina y el Caribe, gracias a la actitud timorata y claudicante de las democracias de la región.

Los nicaragüenses deberían poner mucha atención a esas farsas electorales que se montan en Cuba, porque tal es el modelo de elecciones que Daniel Ortega y el FSLN quieren imponer en Nicaragua, como lo ha dicho el mismo Ortega en varias ocasiones. Y lo impondrá, seguramente, si no encuentra la debida oposición y las por ahora desconcertadas fuerzas democráticas del país se lo permiten.

COMENTARIOS

  1. sergio velasquez
    Hace 14 años

    Estoy de acuerdo, el modelo de elecciones en Cuba son atipicas con relacion a lo que es universalmente aceptado como democracia.personalmente nunca he estado de acuerdo con ese modelo, en lo que no estoy de acuerdo es que las mismas tengan alguna similitud con los procesos electorales de Nicaragua, no se parecen ni se pareceran en el futuro, hemos sido y seguiremos siendo muy distintos a los hermanos Cubanos.

  2. fernando
    Hace 14 años

    Si, son singulares, porque son mucho más transparentes que a las que estamos acostumbrados en el resto del continente. No es verdad que el partido comunista cubano elija o postule candidatos a la Asamblea Del Poder Popular. Los candidatos son escogidos por los habitantes de cada circunscripción en el país (hay una por cada 10000 habitantes, y cada una tiene derecho a cierto número de delegados), y todos son elegidos por los mismos electores, que es lo que ocurrió ayer. ¡No desinforme, don

  3. Hace 14 años

    QUe diferencia hace lo que dice el articulista y loque Fernando expone en su comentario/critica. Una cosa es clara en estas elecciones, ninguno de los postulados y sin importar como fue que fueron nombrados o elegidos, ninguno de ellos tienen que disputarse esos puestos con otros contincantes o candidatos que le disputen sus sillas dentro delPolitburo Cubano.

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