El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, se defendió ayer, en Berlín, junto a su homóloga, Angela Merkel, de las acusaciones de corrupción.
“Todo lo que se refiere a mí y (…) a los compañeros de partido mío que figuran allí no es cierto, salvo alguna cosa”, dijo Rajoy.
Su nombre aparece en unos documentos contables manuscritos , según los cuales habría recibido, al igual que otros dirigentes del Partido Popular, sobresueldos ilegales de donaciones de empresarios privados a la formación.
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