Alternativa a la parranda
Después de la desgracia ocurrida en Madrid, en una macrofiesta en la que perdieron la vida varios jóvenes, cabría reflexionar si estas fiestas son convenientes. Perder una noche cada semana emborrachándose entre luces y ruido estridente, de música a todo volumen, para acabar luego tendido en un catre, me ha parecido siempre una alternativa bastante sosa y poco ecológica, porque además de que no aporta nada positivo, llega el lunes y tienes que trabajar con una sensación de sueño y mal humor, que te predispone a tener un accidente laboral en cualquier momento.
En las grandes ciudades existen otras alternativas más acordes con la naturaleza, recuerdo que mi padre fue boy scout y con los compañeros de su agrupamiento salían de excursión todas las semanas para caminar respirando aire puro, contemplando la naturaleza y haciendo ejercicio, esto les llenaba de alegría y optimismo.
Existe también la posibilidad de practicar algún deporte, pues como dice el refrán: “ mens sana in corpore sano ”, o sea que ayuda a mantener el cuerpo en forma y la mente despejada. Hay cantidad de deportes y todos ellos tienen la capacidad de ilusionar.
Me parece que las autoridades podrían hacer algo más en este sentido y tratar de ir cambiando la tendencia, para que la gente joven pudiera descubrir otras alternativas los fines de semana y aprendieran a experimentar lo que se pierden cuando solo se dedican a oír música estridente y darle al botellón, como se le llama en España a las borracheras de grupos en la vía pública.
Isabel Costa
Misterios mitológicos
Cada pueblo en esta faz de la Tierra tiene sus propias creencias, tradiciones, cultura, leyendas mitológicas autóctonas, etc., lo cual constituyen explicaciones de todo tipo e imaginarias de ciertas cuestiones que aparecen a los hombres como inexplicables desde el ángulo de sus razonamientos, pero que tienen un asidero formidable. En el caso de la mitología, son una espléndida obra de arte y cultura, que pasan a ser ante la historia y la cultura una pieza artística invaluable, con facultades mágicas para el receptor, que van dotadas desde defectos hasta virtudes, que hacen fascinante su entorno de quienes las leen.
Nuestra cultura nacional tiene ese sabor mitológico, por tanto sugiero que el Ministerio de Educación introduzca en su pénsum académico todas estas leyendas mitológicas como obras autóctonas, artísticas, en las escuelas de primarias y segundaria como materia de estudio e ir fomentando esa cultura.
Siendo el mito un fenómeno cultural complejo que puede ser encarado desde varios puntos de vista. En general, es una narración que describe y retrata un lenguaje simbólico de los pueblos, que pudo haber sucedido, pero que nunca se dio, es decir la mitología no es realidad.
Por ejemplo Masaya, al igual que otras ciudades y/o pueblos nicaragüenses, tiene sus propias leyendas, tales como: la carreta nagua, el cascabeleo de caballos de medianoche, la cegua, espantos de ahuizotes, la piedra miona, la llorona, la taconuda, el cadejo negro y blanco, y es dueña de una de las más fantásticas historias de la Nicaragua colonial y de uno de los personajes mitológicos más conocidos en ese período la mocuana, entre otras mucho más interminables
Cuenta la leyenda: “La mocuana enloqueció con el tiempo en su encierro, del que logró salirse después por un túnel, pero al hacerlo tiró a su pequeño hijo en un abismo, y desde entonces aparece por los caminos invitando a los caminantes a su cueva, y dicen los que la han encontrado que no se le ve la cara, solo su esbelta figura y su hermosa y larga cabellera negra y, en algunos lugares cuentan que cuando la mocuana encuentra a un niño recién nacido, lo degüella y le deja un puñado de oro a los padres de la criatura”. Hay otras versiones que aseguran que se lo lleva, dejando siempre las piezas de oro.
“La llorona es una figura popular de esas tenebrosas historias que aterran el sueño de las comunidades campesinas. Sus lamentos aparecen en medio del coro nocturno de voces de animales y del ritmo monótono de aguas de quebradas y ríos. Ese concierto lúgubre ha interrumpido el sueño de generaciones enteras en los pueblos”.
“La cegua, a través del tiempo se ha venido tejiendo entre nuestra gente campesina, se trata de mujeres perversas y sin escrúpulos que por las noches se disfrazan de espantajos poniéndose en la cabeza, a modo de trenzas, crines de caballo, y con el rostro pintado salen a altas horas de la noche por las calles y caminos solitarios en busca del amante, pero que esté borracho, descarriado o del hombre que se ha burlado de su cariño, hace el sexo con ellos y después se va”. Y así sucesivamente existen muchas más leyendas o mitos que le dan realce a nuestra historia, cultura nacional.
Rescaten todo este bagaje cultural leyendario mitológica nicaragüense, es parte de nuestra cultura, y que sea impartido como una clase en los centros de primaria, secundaria. La mitología es una auténtica recreación para el ser humano.
Bayardo Quinto Núñez
Torohuaco y no güegüense
Como diriambino ciento por ciento me dirijo a LA PRENSA para hacer una sana critica a la foto que apareció en la página 3 del semanario Domingo, el pasado 27 enero del 2013, considerando que este importante medio escrito de gran prestigio y de inmensa circulación nacional, educa y dirige.
Esta crítica no vale únicamente para la publicación de la foto del bailante de la fiesta patronal de San Sebastián que se realizó el pasado 20 de enero en Diriamba, sino también para otras tantas fotos erradas que se han publicado.
El pasado 27 de enero se enmarcó una foto supuestamente menos que del güegüense, nuestro orgullo nacional galardonado por la Unesco, pero que era del baile del torohuaco, que es el que lleva las plumas de pavo real en su sombrero. Esta es una danza guerrera muy pero muy ajena a nuestro güegüense, que es el teatro callejero donde los personajes, desde el gobernador Tastuanes hasta el escribano y el alguacil mayor, llevan otra vestimenta.
Ruego por la cultura misma y para no desinformar más a este pueblo semianalfabeto, no seguir incurriendo en estas publicaciones erradas. Pido rectificar esta foto, no por mandato de ley de tipo coercitivo sino por ética periodística.
Leonel Tapia Valverde. Abogado.
Homenaje a antropólogo
Hoy sábado 2 de febrero se darán cita en el auditorio de la biblioteca del Banco Central de Matagalpa, artistas, intelectuales, poetas, escritores, periodistas, etc., con el fin de darle un homenaje en vida al doctor Douglas Stuart Howay.
Él es antropólogo y excatedrático de la Universidad Autónoma de Nicaragua (UNAN) en Managua y Matagalpa; así como también fungió de director por muchos años del Instituto Nacional Eliseo Picado, conocido como el coloso del norte. El doctor Douglas Stuart Howay goza de mucho aprecio y respeto en su ciudad natal Matagalpa, no solo por parte de sus exalumnos y colegas, sino que también por la sociedad, pues es un erudito de muy noble corazón.
Salvador Pérez González
Ver en la versión impresa las páginas: 11 A