Elízabeth Romero
En El Salvador la empresa Alba Transporte está detrás de la implementación del nuevo sistema de tarjetas prepago, para el pago del pasaje del transporte colectivo de ese país. Es la misma empresa que en Nicaragua es manejada por la familia del inconstitucional presidente Daniel Ortega, Alba Petróleos.
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En esa ocasión en el escrito Alvarado le recuerda al presidente de esa cooperativa, que para el éxito de ese programa de modernización el gobierno del presidente inconstitucional Daniel Ortega ha invertido 75 millones de dólares en buses nuevos “y cada año se suman otras decenas de millones de dólares en subsidio de combustible de pasaje”.
Sobre esto el transportista René Escobar aclaró que el beneficio no ha sido para ellos sino para la población.
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Diferentes publicaciones en los últimos días de diarios salvadoreños como El Mundo, La Prensa Gráfica y el Diario Hoy, destacan que el anuncio de las tarjetas prepagos ha causado el mismo revuelo que el ocasionado entre los transportistas nicaragüenses. Ningún representante de cooperativas del Transporte Urbano Colectivo (TUC) de Managua se atreve a referirse oficialmente a lo que sabe.
No obstante, en el sector se asegura extraoficialmente que detrás del director de Instituto Regulador del Transporte Municipal de Managua, Francisco Alvarado, está la primera dama Rosario Murillo.
El 11 de enero pasado en publicación del oficialista 19 Digital, el director de Irtramma refirió que en el presente año, el transporte en Managua pasará a una etapa muy diferente a la actual.
En esa ocasión, Alvarado refirió que las organizaciones de transporte están en la fase final en lo que respecta a la parte empresarial tecnológica con el proveedor del servicio para que puedan implementar el sistema a más tardar en tres meses.
El pasado 28 de enero Alvarado volvió a referirse al tema. Este sistema, dijo, consiste en la implementación de unas tarjetas electrónicas recargables en las que será depositado el equivalente a la cantidad de pasajes que el usuario desee pagar.
De acuerdo a lo expresado en esa ocasión como una forma de facilitar el acceso a la misma, las tarjetas se podrán recargar de la misma manera que actualmente se compran recargas para los teléfonos celulares.
UNOS SÍ SABEN PERO NO ESTÁN DE ACUERDO
Aunque Alvarado anunció que entre abril y mayo implementarán el nuevo sistema, hasta ayer prestatarios del servicio como René Escobar, de la Cooperativa Casimiro Sotelo, aseguró desconocer todo lo relacionado con la tarjeta prepago. “Como bases no sabemos nada de eso”, dijo Escobar.
Por su parte, Nicolás Mendoza, de la Cooperativa Unitarios, reconoció que “de esa tarjeta nos dijeron en unas reuniones, pero hace rato, el año pasado (…) Nos hablaron que si aquí se llega a implementar unas tarjetas, que la van a ponchar, van a poner algo como cuando vas a los cajeros automáticos”.
“Nosotros no estamos muy de acuerdo con eso, porque sentimos como que el Gobierno nos quiere controlar directamente”, afirmó Mendoza.
Según Mendoza, ellos estiman que el gobierno de Ortega se basa en que como les otorga el subsidio, ellos deben rendirle cuentas. Sin embargo, los socios de esa cooperativa consideran que el Gobierno debe consensuar con ellos directamente.
“Yo estoy de acuerdo, pero que nos sentemos a negociar los dueños de los buses, no dos dirigentes (…) Yo me acuerdo cuando la Comisión Nacional allí nos reuníamos con toditos los directivos de las cooperativas y nosotros negociando con el Gobierno”, dijo Mendoza.
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