Células madre
Interesantísimo estuvo el programa de televisión Esta Semana, transmitido el domingo 27 de enero. Uno de los temas abordados fue la implementación en Nicaragua de un proyecto que contempla utilizar células madre para la cura de enfermedades.
Felicito al periodista Carlos Fernando Chamorro por traer esta información a la opinión pública y también al doctor Michael Carstens, por hacer una excelente introducción y desarrollo sobre el tema en tan corto tiempo y además en un perfecto español.
Por la explicación que dio el doctor Carstens y lo que yo asimilé, las células madre son la llave para regenerar órganos, tejidos y huesos del cuerpo humano; con lo cual se evitarán operaciones invasivas y se asegurarán resultados óptimos. Al escucharlo parece mentira que sea posible que tantas enfermedades se detengan con este procedimiento; sin embargo, su eficacia ya ha sido comprobada en otros países. Espero que este tipo de descubrimientos sea utilizado siempre con ética, a favor de la integridad y la salud humana, y que también beneficie a los más desposeídos.
María José Zamora Solórzano
El Seguro Social es un asalto
El Seguro Social, una conquista verdaderamente revolucionaria de la clase trabajadora de todos los países, se ha convertido en un verdadero asalto a este sector social que se gana el sustento con sudor y lágrimas y el Estado lo obliga a aportar un porcentaje de sus escuálidos salarios, que no le sobra y más bien lo necesita, durante toda su vida laboral y después le dice muy tranquilamente que no tiene derecho a nada.
¿A cuenta de qué le vas a dar a alguien tu dinero a cambio de nada? Solamente se lo das a los asaltantes que te amenazan con un arma. No importa que uno haya aportado solamente 100, 200, 300 o 500 cuotas, ese dinero es tuyo y deben devolvértelo.
El Estado te roba de manera desvergonzada, todos los gobiernos utilizan el Seguro Social como caja chica, los políticos agarran nuestro dinero a manos llenas y los reparten a sus correligionarios a su gusto y antojo, y cuando les toca pagar a los dueños del dinero le dicen simplemente que no hay dinero y si protestan o reclaman les mandan la Policía. Es un desvergonzado asalto.
Pero ¿qué podemos hacer además de quejarnos? Por el momento seguir reclamando nuestros derechos, apoyar a nuestros adultos mayores en el reclamo de su dinero, evitar, por todos los medios, que se haga una nueva ley del Seguro Social más oprobiosa y más ladrona. Exigir que el Gobierno reponga todo el dinero que le han sacado al Seguro y si para ello tienen que expropiar a los ladrones, que lo haga. ¿Por qué le tiembla el pulso al Gobierno para hacer esto y recuperar nuestro dinero?
Eduardo Cáceres
Respeto a los trabajadores
Todos los nicaragüenses, que aportamos nuestro dinero al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) debemos exigir el reembolso de los 600 millones de dólares, los cuales fueron sustraídos de una forma incorrecta para invertirlo en proyectos de otra índole. Ese dinero debe ser garantizado a favor del INSS con sus correspondientes intereses, debido a que ese corresponde al sacrificio de muchos años de la clase trabajadora compuesta por diferente estamentos sociales.
El gobierno inconstitucional pretende incrementar de 750 a 1,500 cuotas las aportaciones económicas para obtener la jubilación, algo que es un duro sacrificio para los que ganan menos. Suponemos que este saqueo de 600 millones de dólares al INSS debe ser para oxigenar a la economía del país, algo que deberían de tomar en cuenta los organismos internacionales que están asesorando a los funcionarios del INSS para la pretendida futura reforma. Los funcionarios internacionales que asesoran al INSS no deben convertirse en cómplices.
Se le debe exigir al Gobierno que pague al INSS la deuda pendiente desde el año 2007 con los intereses correspondientes. Por otra parte debemos preguntarnos: ¿qué hace el departamento legal de esta institución que no le cobra lo adeudado al Gobierno y a muchas alcaldías? Que desquiten el salario que devengan los abogados del INSS.
Luis Solórzano, Granada
Al cardenal Obando
Me considero un nicaragüense privilegiado por el gran honor de tener a un amigo de la estatura del cardenal Miguel Obando y Bravo. En las diversas entrevistas que le he realizado, pero particularmente cuando hablamos sin cámaras y micrófonos, no solo siento la fuerza de un guía espiritual, sino la de un padre preocupado, de un amigo solidario que con gran sabiduría da consejos.
En la historia de nuestra Nicaragua él es un verdadero apóstol de paz y reconciliación, su presencia y acción han dejado huellas profundas. En los momentos más difíciles por los que hemos cruzado ahí ha estado la palabra, la presencia del cardenal Obando. Todos los nicaragüenses de cualquier signo político o religioso debemos de sentirnos orgullosos de tener entre nosotros a un siervo de Dios, quien ha puesto siempre en primer lugar los intereses de las grandes mayorías.
En lo personal guardo un respeto por el cardenal Obando y le doy gracias a Dios por haberme concedido ese privilegio de ser su amigo. Toda mi vida le estaré agradecido por sus consejos, por su amistad. Estoy seguro que así como yo hay millones de nicaragüenses que aunque no le hayan estrechado su mano lo respetan y lo admiran. Que Dios lo bendiga y lo guarde hoy y siempre.
Felicidades por su cumpleaños 87 este sábado 2 de febrero del 2013.
Stalin Vladimir Centeno
Mal servicio de Claro
Para decirlo de un modo nicaragüense: me tienen (en buen nicaragüense), enchichado, pues me están engañando. Tengo más de dos meses de estar reportando el pésimo servicio de internet que me están recetando, al cual me suscribí desde hace más de cinco años. Son unos mentirosos, me han prometido varias veces que van a solventar esta anomalía. Mi negocio depende de internet, y la señal se va cada dos a cinco minutos. Es muy difícil para mí contestar una carta sin que se interrumpa la señal. Estoy aburrido de estar reportando esta situación, solo me pasan de teléfono a teléfono y no me dan solución. ¿Es acaso que están abarcando más de lo que pueden manejar? Son la peor compañía en dar servicio al cliente que he conocido en mis largos 71 años de vida y con residencia en varios países.
Aparte del internet también les pago cable TV, teléfono fijo y celular.
Roberto Rappaccioli L., propietario de la Ecoposada Jardín Tortuga Verde
Ver en la versión impresa las páginas: 11 A