Washington/EFE
John Kerry, el senador demócrata de 69 años, recibió ayer un amplio apoyo de sus compañeros en el Senado, con 94 votos a favor y tres en contra, que le confirmó como nuevo secretario de Estado de EE. UU., un cargo que ansiaba hace años.
La votación confirma la nominación del presidente Barack Obama. Hillary Clinton, quien en 2009 fue confirmada para el cargo por 94 votos a favor y dos en contra, le cederá a Kerry el mando de unas relaciones que se presentan cada vez más complicadas en el norte de África y Oriente Próximo, con un sangrante conflicto en Siria y escasos progresos en las negociaciones nucleares con Irán.
Pero Kerry, un veterano de Vietnam que conoce cómo funciona el servicio exterior desde niño, ha generado un consenso bipartidista sobre su capacidad para dirigir los lazos de Estados Unidos, gracias a las relaciones que ha entablado en sus 29 años en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado.
SIN APOYO POR LOS SANDINISTAS
Los votos en contra fueron de los republicanos Ted Cruz, John Cornyn y James Inhofe, quien dijo a The Washington Post que aunque Kerry es un “buen amigo”, “nunca” ha estado de acuerdo con él “en nada, desde los tiempos de los sandinistas” que derrocaron a Anastasio Somoza en Nicaragua en 1979.
Clinton se despidió ayer por medio de una entrevista global, de una hora, en la que respondió a preguntas de televisoras de todas las regiones del planeta, en Washington, gracias a conexiones satelitales.
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