“Eso es muy mentira, si se consumiera eso nuestra cebolla se vendiera por lo menos a 500 (córdobas) y ya no la quieren ni a 200 pesos. Eso es un fracaso para nosotros”, dice el productor Victorino Díaz Chavarría.
Mientras tanto, el productor Adolfo Treminio dijo que autoridades gubernamentales se habían comprometido a detener las importaciones bajo condición de que los productores garantizaran al menos 24,000 quintales de cebolla en diciembre recién pasado.
“Logramos cosechar 32 mil quintales y lo más que se vendió fueron dos mil quintales”, dijo.
[/doap_box]
Luis Eduardo Martínez M.
Tirados como una gran alfombra los bulbos están pudriéndose en las plantaciones de cebolla en planicies de Sébaco, municipio que produce la mayor cantidad de este rubro en el país.
Y mientras los obreros levantan la cosecha que está entrando a la etapa de máxima recolección, los productores no han podido comercializar el producto porque aducen que los mercados están saturados de cebolla importada y los comerciantes les ofrecen precios sumamente bajos respecto a los costos de producción.
Esmeyling González, productora de la comunidad Las Tunas, sostiene que ayer le ofrecieron 180 córdobas por quintal de cebolla, mientras que Adolfo Treminio Vega, dirigente de la Asociación de Productores de Cebolla de Sébaco, señala que los costos de producción superan los 340 córdobas por quintal, equivalente a más de 130 mil córdobas por manzana cultivada.
Bajo la sombra de árboles frutales, Treminio Vega tiene 1,050 quintales del producto y cerca del sitio hay 540 quintales de cebolla pudriéndose, mientras que el treinta por ciento de la cosecha también se está descomponiendo en las plantaciones donde algunos obreros siguen recolectando bulbos “rescatables”.
“No podemos ni vender la cosecha porque estamos inundados de cebolla holandesa”, dijo el productor Victorino Díaz Chavarría, quien junto con dos sobrinos cultiva 50 manzanas del rubro en la comunidad Santa Isabel.
Los cebolleros coinciden en que esa situación les impedirá honrar deudas con las pocas instituciones que les otorgan créditos.
“Yo debo 50 mil córdobas que debía pagar el 10 de este mes y no los tengo”, dijo González, apuntando que el problema se debe a las excesivas importaciones autorizadas por el Gobierno.
Similar opinión expresó Rizo Gutiérrez, para quien “el problema es que ellos meten una cantidad excesiva de cebolla que no se consume en el país y esa cebolla está por todos lados”.
Ver en la versión impresa las páginas: 6 A