A un día de las elecciones generales en Israel, los candidatos apuran las horas con un mensaje categórico sobre la necesidad de acudir a las urnas mientras los principales rivales de la derecha nacionalista intensifican el choque político. El poco más del 15 por ciento de indecisos que reflejan las encuestas, en total unos 800,000 votos, se ha convertido en el blanco de las campañas en las últimas jornadas para los candidatos de todo signo.
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