Nydia Arguello
Experta culinaria
Así como los dueños de negocios y los altos ejecutivos de las empresas se reúnen a principio de cada año para analizar el rendimiento, mal funcionamiento, pérdidas y ganancias de sus negocios del año anterior, así tenemos que hacer las amas de casa con nuestro trabajo en el hogar.
El hogar es una pequeña empresa en donde cada quien debe tener responsabilidades y deberes, la carga de él no debe recaer solamente en la madre de familia, la casa es de todos por lo tanto exige la participación de cada miembro para que las actividades del diario vivir se realicen de una manera práctica, solidaria, ordenada y armónica.
El ama de casa es la primera que tiene que estar consciente de la importancia que tiene su papel como profesional en el trabajo doméstico, este no debe ser improvisado o realizado “a como salga” con el pequeño tiempito que nos sobró en el día. Habrá que poner el mismo empeño y profesionalismo con el que se lleva una empresa. Para que tu trabajo sea de auténtica calidad, necesitas adquirir los conocimientos y habilidades necesarios. ¿Cómo los adquieres? Leyendo y dedicando tiempo a la práctica.
Hoy quiero invitar a las amas de casa a que se reúnan con la familia y hagan ese análisis de cómo estuvo el manejo de las diferentes áreas en sus hogares (el año pasado) errores que se cometieron, responsabilidades y funciones que no se llevaron a cabo. Hablen de soluciones a problemas que se presentaron, de nuevas ideas que se pueden implantar este año, adquieran nuevos compromisos, permitan que sus hijos den sus opiniones de lo que les gustaría cambiar.
Incluyan en sus metas del año “ pondré todo mi empeño en mejorar mi hogar”, haré todo lo posible por cuidar aquellos detalles que hacen felices a los que me rodean”.
Ver en la versión impresa las páginas: 4 B