Ramón H. Potosme
Los diputados del Movimiento Renovador Sandinista (MRS) introdujeron la iniciativa de Ley de subsidio a las familias consumidoras de combustible el 29 de marzo del 2011, pero tras casi dos años, la Junta Directiva de la Asamblea Nacional, dominada por el Frente Sandinista, ni siquiera la envió a comisión.
El diputado Víctor Hugo Tinoco considera que falta voluntad política de parte de la bancada oficialista porque no quieren que el dinero de la cooperación venezolana salga de los negocios de la familia Ortega Murillo.
El planteamiento de Tinoco es que si el acuerdo con Venezuela permite un crédito del 50 por ciento del valor del petróleo se utilice parte de ese crédito para subsidiar a las familias consumidoras y ayude a la cadena productiva a mejorar sus condiciones.
“Ellos saben que la Ley de subsidio para los combustibles a los nicaragüenses significa la utilización de parte de la cooperación venezolana que ellos, el orteguismo maneja de forma secreta”, dijo Tinoco.
La Ley establece un precio base para los combustibles y el gas licuado. Así el precio de la gasolina regular se congelaría en 85 córdobas por galón y 90 para la gasolina súper, 80 córdobas el galón de diesel y 260 el tanque de gas licuado de 25 libras.
Tinoco explicó que si el combustible bajara de precio, no habría necesidad de subsidio, pero si aumentara, considera que debe cubrirse con el crédito de Venezuela.
De acuerdo con la iniciativa, en el 2011, este subsidio significaba 300 millones de dólares, menos de la mitad de lo que disponía en ese momento el Gobierno.
“Es mejor que se utilice para mejorar la situación de las familias que se siga invirtiendo en los negocios de la familia Ortega Murillo”, plantea la iniciativa.
Ver en la versión impresa las páginas: 6 A