César Úbeda Bravo
Un baño de dignidad es lo que dieron a la dirigencia del Partido Liberal Independiente (PLI) y sociedad en general la actitud del alcalde despojado del PLI, Edgard Matamoros y sus correligionarios de Ciudad Darío, quienes no asumieron las concejalías porque ya están cansados del cuento que aquí existe un liderazgo en las fuerzas adversas al presidente inconstitucional, cuando lo que existe realmente es una oposición acomodada a la medida de Ortega.
En una reciente conferencia de prensa en la capital, Matamoros informó que ninguno de los candidatos de dicha alianza asumiría una concejalía, además que exhortaba a adoptar una posición de dignidad para oponerse al orteguismo. Asimismo instó a la dirigencia nacional de su partido a que renuncien los 26 diputados de la Bancada Democrática Nicaragüense.
La propuesta de Matamoros y resto de concejales fue respaldada por el diputado Santiago Aburto, del PLI, quien llamó al resto de la bancada opositora a imitarlos y lamentó que durante el último año los resultados del trabajo en el parlamento hayan sido demasiado pocos. “Quiero llamar a hacer un papel honroso como oposición. Si es necesario retirarnos de la Asamblea Nacional para que nos vean como oposición, pues hagámoslo”, dijo Aburto, quien recordó que de nada sirvió tener el tendido electoral porque no pudieron evitar el fraude en los últimos comicios municipales.
Recordemos que Ciudad Darío fue escenario de hechos sangrientos por la defensa del voto y que hubo muertos producto de los fraudes electorales. “Yo tengo principios morales y mi pueblo piensa igual que yo. Aceptar esas curules sería una burla y ofensa para los hermanos que dieron su vida por mirar un municipio camino a la democracia”, sostuvo Matamoros en una entrevista reciente a LA PRENSA.
Lo aleccionador de esta actitud es que el desprestigio y descontento por la clase política del país ya está erosionando a las mismas bases de los partidos que se autodenominan opositores. Representantes de la sociedad civil, Conferencia Episcopal, empresarios y analistas políticos, entre otros, han externado con claridad que el país está huérfano de liderazgo, pero no deja de llamar la atención la actitud digna y de principios provenientes de Ciudad Darío que desean y esperan que su gesto sea el inicio para forjar una verdadera oposición en el país. Pero si por las vísperas se saca el día, vemos el panorama desalentador. No fueron apoyados por la dirigencia nacional de su partido. No los apoyaron, solo “respetan” su decisión bajo el argumento que existen diversas maneras de hacer oposición en el país. Es decir, que seguiremos viendo por un largo tiempo más de lo mismo desde los denominados opositores.
A última hora, se sumaron a la actitud digna – entre propietarios y suplentes – los ocho candidatos electos de San Francisco Libre argumentando que se solidarizaban con sus correligionarios de Ciudad Darío y que no iban a legitimar el fraude.
Sobre la propuesta de Matamoros que renuncien a sus curules los diputados de la BDN, sigue el debate a través de los medios de comunicación entre Santiago Aburto y sus colegas para irse a las calles a realizar una verdadera oposición para terminar con la percepción ciudadana que están cómodos con Ortega.
Estaremos pendientes de la renuncia de Aburto en la Asamblea Nacional para ver si es consecuente con su discurso y veremos si otros de sus colegas lo siguen, lo cual es altamente improbable. A estos padres de la Patria les recomiendo ver la película The Lady, Amor, Honor y Libertad .
El autor es periodista
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