Freddy Potoy Rosales
Para bien de nuestro país, el turismo sigue apuntando alto y Nicaragua se coloca como uno de los destinos privilegiados a visitar este año, muy a pesar de las violaciones a los derechos fundamentales de los nicaragüenses por parte del régimen totalitario del presidente inconstitucional Daniel Ortega, su abuso de poder y la bochornosa corrupción de la que hace alarde todos los días con sus familiares y allegados.
Sin embargo, más allá de este mal que en algún momento tendrá su fin, la ciudadanía en general requiere mayor seguridad y que los mandos policiales partidarizados dejen a un lado el “cacaraqueo” de que “somos el país más seguro de Centroamérica”. En este contexto, el turismo requiere de una atención especial en materia de seguridad ciudadana, dado que es uno de los pilares fuertes de nuestra economía.
Los medios de comunicación internacionales reportaron la semana pasada que, de acuerdo con un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), presentado en Viña del Mar, Chile, América Latina sufre el incremento de la inseguridad ciudadana, afectada por el alza en la tasa de homicidios y de los robos que la mantienen como una de las regiones más violentas del mundo.
Para el PNUD, la inseguridad ciudadana se ha incrementado a causa de la desigualdad generada por un crecimiento desmedido, sumado a que las instituciones estatales vinculadas con la justicia y con la Policía no han tenido la capacidad para resolver.
“Si bien América Latina ha crecido en los últimos años, ese crecimiento ha sido más bien en cantidad que calidad. Es decir, hay mucha desigualdad, hay falta de equidad, falta de oportunidades de empleo para los jóvenes”, aseveró la semana pasada en rueda de prensa Heraldo Muñoz, director regional del PNUD.
Cabe recordar que la semana pasada el diario The New York Times publicó en su sitio web una lista de 46 destinos turísticos para visitar este año y Nicaragua está en el tercer lugar del listado gracias al auge de los hoteles ecológicos o amigables con el medioambiente, en las ciudades costeras de San Juan del Sur, en Rivas, y el (volcán) Maderas, en la Isla de Ometepe, según Danielle Pergament, autora del artículo sobre Nicaragua.
Asimismo, cabe recordar que el sábado pasado, el empresario nicaragüense Carlos Pellas Chamorro inauguró la primera fase del proyecto Guacalito de la Isla, el cual busca posicionar al país entre los destinos turísticos más selectos del mundo. Esta primera fase de Guacalito de la Isla representa una inversión de unos 120 millones de dólares.
Es así que en los principales destinos turísticos de Nicaragua se debe reforzar la seguridad ciudadana, es decir, destinar más infraestructura policial, agentes, vehículos, motocicletas, recursos económicos y en general, los suficientes recursos materiales para que la lucha contra la delincuencia sea un éxito y eso redunde en una verdadera seguridad ciudadana tanto para nacionales como para extranjeros.
No es posible, por ejemplo, que en Ometepe, un lugar de paz, tranquilidad, armonía y seguridad (relativa hasta el momento) se empiecen a registrar delitos de violación, robos a mano armada, consumo de droga y alcohol de forma excesiva entre la juventud, mientras las autoridades conviven con el problema que puede ir creciendo, como “algo normal” que pasa en todas partes. Es el momento de cortar de raíz y con mano dura esos problemas; la característica geográfica de la zona lo permite porque quien comete un delito en Ometepe no fácilmente escapa sin que antes se entere la población. Claro, si también hay beligerancia de las autoridades, pues han habido algunos casos en que delincuentes de Rivas, Granada, Masaya y Managua han llegado para ejecutar atracos y huyen en la embarcación más próxima a salir hacia San Jorge.
Esto implica que la población también debe estar organizada pero sin tinte partidario como acostumbra este régimen totalitario, para que en coordinación con la Policía, Ejército, alcaldías, Fiscalía y Juzgados, frenen los brotes de delincuencia que se puedan estar generando en Ometepe, donde, si se concluye, pronto se estará inaugurando un aeropuerto en Moyogalpa para recibir aviones pequeños con turistas procedentes de diferentes partes del mundo. El reto de la seguridad es de todos.
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