Adiós a la primera dama
Conocí a doña Thelma Vogel de Gadea en la reciente campaña presidencial. Aunque compartí con ella en muy pocas ocasiones; cada vez que nos encontramos fue como estar con una amiga conocida de mucho tiempo atrás. Y es que no había manera de no sentirse acogida por esta mujer que irradiaba energía, calor humano y alegría. Para mí es imposible recordarla sin sonreírse; las veces que la vi, su rostro era el de una persona feliz, optimista, llena de vitalidad …
Siempre admiré el amor y el respeto que mutuamente se profesaron doña Thelma y don Fabio. Diría que son de las pocas parejas que, por lo visto y a pesar del tiempo, estuvieron ambos toda su vida, tan enamorados, como el primer día.
Sinceramente sentí y esperaba, que doña Thelma, quien tomaba la vida con tanta pasión y esperanza, iba a superar exitosamente la cirugía a la que tuvo que ser sometida. Por tal motivo, la noticia de su partida ha sido muy triste y lamentable. Mis oraciones van por su alma, y por don Fabio, quien necesitará toneladas de fortaleza y resignación para continuar caminando sin ella.
María José Zamora Solórzano
Pancho Madrigal y su Romelia
No me cabe duda que tras la muerte, para las grandes personas están reservados los grandes lugares. Ese gran lugar es un regalo y ese regalo es permanecer en los corazones de los que te han querido. Hanif Escudero Uribe
Fabio, cuando el fino hilo que separa la vida de la muerte corporal de un ser querido se rompe, solo los que hemos experimentado este dolor podemos escuchar el enorme estruendo que produce esa rotura y las palabras de consuelo, aún las más sinceras, parecen vacías.
Yo siento tu dolor tu musa, tu gran amor ha partido desplegando sus alas pero es la ley de la vida y cuando nos toca tan cerca no la comprendemos. Ayer fue mi “Papi” hoy es tu “Romelia”. Estuvimos muy cerca de ustedes en ese exilio al que fuimos empujados y sabemos de tu amor hacia tu “Romelia” y el de ella hacia su “Pancho Madrigal”. Ese gran amor iluminaba tus días y se reflejaba en tu empuje para seguir luchando con la fuerza de tu pluma para que esta tu Nicaragua fuese libre. Cuando el caudal de tus lágrimas que hoy crees jamás se detendrá, se detenga, vendrán los recuerdos dulces, alegrías y también penas, pero en la balanza de tu vida pesará más lo bueno y hermoso. Cuando la gélida garra que hoy sientes atenaza tu corazón se torne cálida y suave sonreirás y darás gracias por haber tenido el maravilloso regalo de un amor verdadero.
Tus “Cartas de Amor a Nicaragua” tendrán más fuerza ya que tu “Romelia” es parte de este amor. Ella, desde un lugar lejano te estará mirando con sus hermosos ojos animándote para que tu ágil y espléndida pluma siga luchando, animándonos a seguir tu ejemplo de hombre honrado y amante de la libertad y la vida.
En estos momentos de dolor te digo: “Levántate Fabio que tu Romelia vive en nuestros corazones. Miles y miles de buenos hijos de Nicaragua decimos presente. Aquí estamos como un solo puño para arropar tu corazón hoy herido”. Pancho Madrigal y su Romelia de la mano estarán siempre en nuestros corazones como ejemplo de amor entre ellos y por su patria.
Mi familia y yo estamos contigo hoy y siempre.
Milena Lanzas de Vega
De un venezolano a Daniel Ortega
En versión diferida y como publicidad del Gobierno de Venezuela, oí parte de la intervención pública de Daniel Ortega en el acto celebrado en Caracas, el pasado 10 de los corrientes, en el cual califica a los venezolanos opositores al actual régimen, como “buitres”, “carroñas” y con otros epítetos similares.
Me sorprendieron dos cosas del señor presidente Ortega, su intervención en un acto político interno de Venezuela, el cual le está vedado, por obvias razones de soberanía y además, porque él no vino como Daniel Ortega, sino ejerciendo la representación de su pueblo y gobierno. Por tanto, es Nicaragua quien debe considerarse, habla a través de su persona, lo que le obliga a limitarse en sus calificativos ya que, estoy seguro, que la mayoría de los hermanos nicaragüenses, aún muchos de sus partidarios, no refrendan esa adjetivación.
La segunda razón es porque creo que un jefe de estado debe cuidar su léxico ante cualquier circunstancia. Quizás por razones políticas Ortega quiera, aunque no debería, ubicarse en uno de los dos bloques en los que dolorosamente nos hemos dividido los venezolanos, pero no es óbice para ello que mantenga la altura y el respeto necesarios como latinoamericano que, además, es presidente de un país importante en la región.
Con esta carta no pretendo que Ortega se disculpe, seguramente ni siquiera llegue a leer estas líneas, pero siento que con ellas, mitigo un poco la rabia sorda y profunda que sentí cuando oí sus palabras.
Pido a Dios que le ilumine en la conducción de su pueblo.
Jesús A. Jiménez Peraza, Venezuela
Los púlpitos sí están hablando
Aunque no conozca personalmente al señor Gustavo Soto García, me quiero referir a su artículo publicado recientemente en este Diario LA PRENSA bajo el título “Cuando los púlpitos callan».
Me parece que el señor Soto está un poco desinformado y es por eso que es tan injusto en su apreciación al referirse a lo que él considera actitudes de timidez, laxitud y otras cosas peores, cuando se refiere al clero de la Arquidiócesis de Managua, y a la Conferencia Episcopal. Me parece que la generalización que él hace es completamente inexacta.
Que yo recuerde, y tengo 82 años, las autoridades eclesiásticas que hoy gobiernan la Iglesia católica de Nicaragua difícilmente en otras épocas han sido tan claras, ni han llamado a las cosas por su nombre, como lo han hecho últimamente.
Digo que su opinión viene, seguramente, de estar mal informado, pues parece que no ha leído ninguna de las últimas Cartas Pastorales, publicadas en el año que recién concluye, ni tampoco las ha escuchado ser leídas en los púlpitos , haciendo referencia a todo lo que está viviendo el pueblo de Nicaragua, ni se ha fijado en la solidaridad allí reflejada, cuando ese pueblo sencillo y humilde ha sido víctima de asesinatos impunes, ha sido apaleado y perseguido, solo por protestar por defender su voto, en los tres comicios fraudulentos que se han realizado hasta ahora.
Tampoco le hace justicia a la Iglesia, en el escabroso capítulo del asesinato atroz del reverendo y amado párroco de La Concha, padre Pupiro, y a las calumnias con las que quisieron disimular el terrible hecho, que prácticamente quedó en la impunidad, a pesar de que la Iglesia insistió en exigir que se llegara a la verdad, cualquiera que esta fuera.
Creo que el señor Soto García tampoco leyó, la interesante entrevista, publicada el domingo pasado en este mismo diario, al excelentísimo obispo auxiliar monseñor Silvio José Báez, en la que entre otras cosas, no oculta que hay una minoría de sacerdotes que han sido corrompidos con prebendas discrecionales, o con otros halagos, que ponen en riesgo o anulan la independencia que deben a su Sagrado Ministerio.
Pudiera seguir alargando en este tema, con más pruebas de que los púlpitos sí están hablando ahora en Nicaragua, pero considero lo aquí expuesto suficiente para demostrarlo.
No alcanzo a comprender cuáles fueron sus intenciones al escribir ese artículo. Espero que en realidad solo sea desinformación.
Ligia Chamorro Cardenal
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