El secretario de Defensa de Estados Unidos, Leon Panetta (d), y el ministerio de Defensa luso, José Pedro Aguiar-Branco, pasan revista a la guardia antes de su reunión en el fuerte de Sao Juliao da Barra en Oeiras, Portugal. Panetta viajó posteriormente a España para reunirse con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el ministro de Defensa, Pedro Morenés, y analizar la situación en Mali y el repliegue de las tropas en Afganistán. LA PRENSA/EFE/Manuel De Almedia

Francia triplica fuerza en Malí

Francia aumentará a 2,500 el número de efectivos en Malí, como parte de los preparativos para una incursión terrestre para expulsar a los extremistas islámicos que ocupan el norte de la nación africana, informó el martes un funcionario francés.

BAMAKO, MALÍ/AP

Francia aumentará a 2,500 el número de efectivos en Malí, como parte de los preparativos para una incursión terrestre para expulsar a los extremistas islámicos que ocupan el norte de la nación africana, informó un funcionario francés.

El número de tropas fue confirmado en París por un funcionario del ministerio de defensa galo, quien se negó a dar su nombre porque no estaba autorizado a hablar con la prensa.

Mientras tanto, las fuerzas de Francia encabezaron un largo bombardeo nocturno sobre una minúscula comunidad de Malí con el propósito de desalojar a los islamistas radicales que ocuparon la zona, incluyendo su campo militar estratégico.

Al mismo tiempo, una caravana de 40 a 50 vehículos artillados con soldados franceses cruzó a Malí desde Costa de Marfil, donde estaban emplazados. También se espera que varios miles de soldados de las naciones africanas vecinas lleguen pronto, incluyendo 200 de Nigeria en las próximas 24 horas.

El presidente francés Francois Hollande lanzó la semana pasada un ataque a los rebeldes en Malí, que están vinculados con al-Qaida y que avanzaban hacia el sur de la ex colonia de Francia.

Algunos funcionarios franceses han reconocido que los rebeldes están mejor armados y preparados de lo que preveían. Pese a los ataques aéreos lanzados por Francia en los últimos cinco días, los insurgentes han ganado terreno. El lunes ocuparon la localidad de Diabaly en un movimiento que los coloca a unos 400 kilómetros (250 millas) de la capital de Malí, Bamako. Antes del asalto aéreo, estaban a 680 kilómetros (420 millas) de la capital.

«Bombardearon Diabaly. Bombardearon el pueblo toda la noche. Estoy oculto en una casa», dijo Ibrahim Toure, quien se gana la vida planchando ropa. «Terminó (el bombardeo) hasta esta mañana alrededor de las seis de la mañana».

Francia ordenó la evacuación de unos 60 ciudadanos que viven en el área de Segou, la capital administrativa en Malí.

De visita en Abu Dhabi el martes, Hollande dijo a la prensa que la campaña militar francesa tendrá éxito.Los extremistas islámicos controlan un área del tamaño de Francia en el norte de Malí desde hace nueve meses y han impuesto una brutal versión del islam.

Niñas de 12 años han sido azotadas por no cubrirse, lo mismo que ancianas y embarazadas. La rica tradición musical de esta parte del mundo se ha silenciado en el norte, donde también están prohibidos los tonos del teléfono celular.

Mientras, soldados vigilan el tren subterráneo y los monumentos más reconocidos de París ante la posibilidad de atentados terroristas.

Tras declarar que Francia ha «abierto las puertas del infierno», los insurgentes en la región desértica del Sahel, que incluye Malí, amenazaron el lunes con recurrir a la venganza.

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