César Úbeda Bravo
Para el experto constitucionalista Oscar Castillo, el acto donde se dio continuidad a la presidencia de Hugo Chávez en Venezuela está reñido con las leyes de su país y sostuvo que Nicolás Maduro fue vicepresidente hasta el 9 de enero.
“La toma de posesión fija la fecha de inicio de los funcionarios públicos. Para el caso de Venezuela, fija el momento de inicio en el cargo del vicepresidente del ejecutivo designado por el presidente. Para el caso que nos ocupa, el día 9 de enero el vicepresidente del ejecutivo, Nicolás Maduro dejó de serlo y por tanto es ilegal su continuidad como tal, porque si el presidente Chávez no toma posesión, no será presidente y si no lo es no podrá designar vicepresidente. Nicolás Maduro es vicepresidente designado del periodo anterior de Chávez que se venció el 9 de enero. En Venezuela el vicepresidente no es elegido por el voto popular, sino designado por el presidente electo. El pueblo venezolano no votó por Maduro sino por Chávez”, explicó.
Reiteró que prestar la promesa de ley o juramentación, según sea el caso, no es mera formalidad, porque es un procedimiento de fondo dentro del sistema jurídico e institucional del país y dentro del régimen presidencialista.
Sostuvo que la toma de posesión fija el periodo oficial y legal del ejercicio del cargo (principio de legalidad) según establezca la Constitución. Esto implica que, según el derecho gubernativo o administrativo, a partir de dicha fecha se podrán emitir actos de orden administrativo por parte del presidente (decretos, acuerdos, etc.) que gozarán de legitimidad y legalidad, según sea el caso. “Inicia por consiguiente el período constitucional del titular que ha de dirigir uno de los poderes del Estado: el poder ejecutivo”, indicó.
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