Emiliano Chamorro
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A juicio de monseñor René Sandigo, presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), a la Iglesia católica se le debería asignar un presupuesto anual para poder ampliar su presencia en su quehacer pastoral y social.
“Nosotros no vemos con ojos de malicia estas colaboraciones porque las hemos entendido como una acción oficial del Estado, que simplemente reconoce el trabajo social de la Iglesia a través de los años. Quizás ahora aflora la cuestión porque ha habido una colaboración de manera directa a sacerdotes de parte del ejecutivo y esto sí preocupa a la Iglesia, porque esto puede condicionar la libertad de algunos sacerdotes”, dijo Sándigo.
En el Presupuesto General de la República del 2013 se aprobó una partida de doce millones 400 mil córdobas para diversas parroquias, centros católicos y para otras denominaciones religiosas, lo que a juicio del jerarca católico es muy poco para la “inmensa obra que la Iglesia católica desarrolla en el país y que es deber del Estado apoyar”.
“Doce millones 400 mil es una poquedad en comparación a lo que en otros países se asigna de forma oficial (…), ese tipo de presupuesto no debería ser una demanda anual para la Iglesia, sino que debería de oficializarse ya y quedar establecido y que sea la Iglesia la que se encargue de distribuir y administrar ese presupuesto, porque cuando no es la Iglesia como ente nacional la que maneja el presupuesto puede haber error de distribución por percepción”, demandó Sándigo.
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