En Nicaragua hay una nueva mayoría política, pero esta no es sandinista ni antisandinista, como se decía hace unos diez años, según el excandidato a vicepresidente del país, Edmundo Jarquín. En su programa radial El Pulso de la Semana, Jarquín argumentó que la mayoría de la población “no responde a la polarización de antaño”, que se aglutinó en sandinistas y antisandinistas, porque la mayoría no tiene memoria de años ochenta y esa división ya no es vigente. Sin embargo, indicó que el gran desafío es dar expresión a esa nueva mayoría, “que se define más por lo que quiere hacer por Nicaragua, y no por las rencillas del pasado”.
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