Santiago Aparicio/EFE
Los brutales números firmados a lo largo del año han erigido definitivamente al argentino Leo Messi como el máximo favorito a la conquista de un nuevo Balón de Oro, el cuarto de su carrera, un hito más entre sus logros, jamás alcanzado por un jugador antes a lo largo de la historia.
Los méritos individuales del atacante del Barcelona han enterrado aparentemente los reclamos de sus otros dos adversarios.
El portugués Cristiano Ronaldo, cargado también de razones pero resignado al segundo plano al que le ha relegado el astro argentino, y el español Andrés Iniesta, el talento resguardado entre el ruido que generan ambas bestias pero que reivindicó sus poderes tras imponerse como el mejor de Europa.
El tramo final del 2012 parece haber desequilibrado la balanza de un galardón que se desvelará hoy en Zúrich, sede de una nueva gala de la FIFA, que destacará a los mejores del año que acaba de cerrar.
El futbolista colombiano Radamel Falcao García, el brasileño Neymar y el eslovaco Miroslav Stoch fueron anunciados como finalistas del trofeo “Puskas”, concedido por la FIFA al mejor gol del año.
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Messi puede dejar atrás el espacio que compartía con la terna de grandes, los únicos, que presumen de obtener tres balones de oro: los holandeses Johan Cruyff (1971, 1973 y 1974) y Marco Van Basten (1988, 1989 y 1992) y el francés Michel Platini (1982, 1983 y 1984) que, al igual que el argentino, obtuvo los premios de forma consecutiva. Ninguno, sin embargo, lo hizo con la precocidad de la que ha hecho gala el jugador del Barsa.
El esprint final del sudamericano puede haber desnivelado la balanza a su favor. Cristiano Ronaldo, que completó también un curso ejemplar se ampara en el buen papel de su equipo, el Real Madrid, campeón de la Liga por delante del Barcelona y la reciente Supercopa. Pero no ha estado a la altura de los guarismos de Messi en el último trimestre. La preponderancia del argentino ha estado por encima del papel del cuadro azulgrana, que en el presente curso ha recuperado la hegemonía.
A pesar de que el Barcelona solo ganó este año la Copa del Rey, Lionel Messi no ha perdido el ritmo y continúa acumulando goles y rompiendo marcas. El infalible delantero argentino se convirtió en el máximo goleador de partidos oficiales en la historia del club azulgrana (233 goles el 20 de marzo de 2012) y batió el récord de tantos anotados en una temporada de la Liga de Campeones (14).
Además, cerró el 2012 con un nuevo registro, el del mayor número de goles en un año natural. Dejó atrás los 85 anotados por Torpedo Muller en 1972.
El nivel de Messi ha nublado el extraordinario registro de Cristiano Ronaldo, que vivió en el 2012 otro gran año. Acabó la Liga con 46 tantos. Fundamentales para llevar al Real Madrid a la reconquista del título, en poder del Barcelona en los últimos años y lideró el tránsito del cuadro de José Mourinho hasta la semifinal de la Liga de Campeones.
También festejó la Supercopa sometiendo al conjunto azulgrana, al que marcó un nuevo doblete. Fue el primer jugador en marcar al menos un gol en seis clásicos seguidos. Tiró de su selección. Sus goles ante Holanda y la República Checa llevaron a Portugal a las semifinales de la Eurocopa.
La ambición infinita de Cristiano Ronaldo le hacen suspirar por el Balón de Oro que ya conquistó en el 2008. Fijo en las últimas finales siempre ha estado en el podio en el último lustro, excepto en el 2010, copado por futbolistas del Barcelona. Acabó segundo en el 2007, por detrás de Kaká y en el 2009 y 2011 al lado de Messi, su problema natural en los últimos años.
El futbol español confía en que Andrés Iniesta sea el tapado de la gala. Tal y como sucedió en la designación del mejor jugador de Europa de la temporada pasada, donde sobresalió a la repercusión de Messi y Ronaldo.
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