Wendy Álvarez Hidalgo
Los ganaderos nicaragüenses tienen más preguntas que respuestas sobre la decisión del Gobierno de reabrir el mercado a la carne de bovino y porcino de Canadá. Pero a lo que más temen es que esa medida implique un alto costo para el sector: brote del mal atípico de las “vacas locas”, que afectó con fuerza al país norteamericano en 2003.
Esto, sostienen, comprometería la reputación del sector cárnico nicaragüense, que no atraviesa su mejor momento.
El Gobierno, según la Comisión Nacional de Ganaderos de Nicaragua (Conagan) y la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG), no les ha informado sobre si el país realizó análisis y evaluaciones que determinaran que no existen riesgos de que ese mal reaparezca en ese país del norte. Exigen explicación estatal.
Y es que el miedo por la encefalopatía espongiforme bovina (EEB) o mal de las “vacas locas” no ha desaparecido del comercio mundial. Al menos siete grandes compradores de carne, por ejemplo, han anunciado recientemente el cierre de sus mercados a la carne brasileña, luego que se detectara el pasado siete de diciembre un caso “no clásico” de mal de las “vacas locas”, en un animal muerto en 2010 en el estado meridional de Paraná.
Corea del Sur, Japón, China, Sudáfrica, Arabia Saudí y Egipto han vetado la compra de carne brasileña, país que amenaza con denunciarlos ante la Organización Mundial del Comercio (OMC). La Comisión Europea (CE) también expresó ayer su temor por la situación en Brasil, principal exportador de carne a nivel mundial.
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TIENE ANTECEDENTES
Ronald Blandón, gerente general de Conagan, teme que ese problema se repita con Canadá y por ende que afecte al ganado nacional. “Ese país tuvo un brote de vacas locas, y bien podrían decir que fue en 2003, podemos ver lo que está aconteciendo con Brasil, que después de varios años y donde estaban libre de esa enfermedad, ahora reapareció este mal”.
“Es este el mayor temor que tenemos nosotros con Canadá, que reaparezca algo en ese país y comprometa a la carne nicaragüense”, reitera Blandón, quien recuerda que el sector con mucho esfuerzo han logrado que el país se ubique a nivel internacional como una zona de bajo riesgo para el ataque de esta enfermedad.
“Nosotros tenemos que mantener ese estatus y no comprometerlo. No sabemos si el Magfor (Ministerio Agropecuario y Forestal) fue hacer inspecciones de origen”, afirma.
Lo que más lamentan los ganaderos es que ni el Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific) ni el Magfor les comunicó la decisión de autorizar a Canadá la venta de carne.
Los ganaderos creen que no valdría la pena comprometer la frágil situación del sector ganadero, solo por importar cortes selectos para un determinado sector de clase alta, “que al fin y al cabo son los que compran ese tipo de carne”.
SÍ AFECTARÍA PRECIO
La Cámara Nicaragüense de Plantas Exportadoras de Carne Bovina (Canicarne), ha advertido, no obstante, que a mayor oferta de carne en el mercado nacional, eso podría afectar el precio del ganado nacional.
Criterio que también comparte el representante de la UNAG, Álvaro Fiallos y recuerda que el sector atraviesa momentos difíciles, principalmente por los bajos precios de lo animales y afectaciones en la producción.
“Tenemos que saber de qué parte del Canadá (se importará carne), qué cantidad y cuándo, porque toda importación de carne afecta el precio de la carne acá adentro de Nicaragua, porque es competencia para la ganadería nuestra”, sostiene Fiallos.
La importación, añade, “nos podría baja el precio del ganado del ya bajo que pagan algunos mataderos”.
Sobre el mal de las “vacas locas”, Fiallos señala que se deberá revisar bien cuál es la situación en ese país. “Supongo yo los especialistas de esto (del Magfor) habrán hecho alguna inspección”, señala.
Y es tajante al afirmar: “Nos parece contraproducente que nosotros buscando como exportar más carne, estemos importando más carne para el consumo interno, porque eso es competencia para el ganado nacional”. Pero el hecho que esa es la regla del libre mercado, “vender a cualquier mercado”, también lo admite Fiallos.
Aún así, los ganaderos, exportadores y porcinocultores rechazan la decisión del Gobierno de Nicaragua de reabrirle a Canadá las puertas del mercado nacional a la carne bovina y de cerdo.
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