Washington / AFP/ EFE
El Gobierno de Estados Unidos alcanzó en el último día de 2012 el límite de su endeudamiento máximo de 16.4 billones de dólares y ha emprendido medidas para evitar el impago de sus obligaciones financieras.
Esta coyuntura es preludio de otra disputa en 2013 sobre impuestos y gastos del Gobierno entre la Casa Blanca y el Congreso. El secretario del Tesoro, Timothy Geithner, dijo que el Gobierno adoptará diversas medidas de contabilidad para evitar la moratoria sobre su deuda.
El Gobierno suspendió ayer la emisión de nueva deuda cuyos recursos se destinarían a fondos gubernamentales para el retiro. La semana pasada Geithner dijo que las medidas ahorrarían alrededor de 200 mil millones de dólares y evitarían el impago de la deuda por casi dos meses.
Geithner consideró difícil pronosticar el tiempo que podrá evitarse la moratoria debido a las negociaciones que se efectúan sobre políticas fiscales y presupuestarias. El techo de la deuda es la cantidad máxima que el Gobierno tiene autorizado a pedir prestado para financiar su funcionamiento.
La deuda nacional de EE. UU. es ahora más grande que el Producto Interno Bruto (PIB) del país. En julio de 2011, animados por una facción conservadora muy militante en su bancada de la Cámara de Representantes, los republicanos se negaron a incrementar el límite de endeudamiento exigiendo que el gobierno de Barack Obama aceptara a cambio recortes equivalentes en los gastos, especialmente los de los servicios sociales, educación y salud.
Al final, el Congreso autorizó una subida del endeudamiento pero postergó la solución más amplia al problema de la deuda y del déficit fiscal —de un billón de dólares anuales— hasta después de los comicios de noviembre de 2012, en los que fue reelecto Obama.
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