Buenos AIres/AP
Demoledor implacable de estadísticas y récords, Lionel Messi reafirmó que es uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos, en un año que también volvió a ser fantástico para España al consagrarse campeón de la Eurocopa.
El fabuloso delantero del Barcelona y de la selección argentina podría ser elegido el mejor jugador del planeta por cuarto año consecutivo, mientras España reafirmó que por algo es el actual campeón Mundial al defender con éxito su título europeo.
Con esta victoria, no hay ninguna duda que el equipo dirigido por Vicente del Bosque es una de las mejores selecciones de todos los tiempos y su próximo gran desafío será en Brasil 2014.
Italia sufrió en carne propia el poderío de una España que la vapuleó 4-0 en la final con goles de David Silva, Jordi Alba, Fernando Torres y Juan Mata, en el estadio Olímpico de Kiev, donde la “Roja” fue manejada a la perfección por Iniesta y Xavi Hernández en el mediocampo.
El próximo gran desafío de España sería en Brasil, dando por descontado que se clasificará dentro de unas eliminatorias europeas cuyo Grupo I lidera junto con Francia.
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Messi figura en una terna para el Balón de Oro de la FIFA junto con su compañero del Barcelona Andrés Iniesta y el portugués del Real Madrid, Cristiano Ronaldo. Ese trío de oro estuvo en la puja por el galardón al mejor jugador de la temporada en Europa, premio que se llevó Iniesta.
Con Messi, Iniesta y Cristiano jugando en el futbol ibérico y con la “Roja” campeona de todo, no hay ninguna duda: lo mejor del futbol mundial está en España.
Y cada vez que Messi cruzó esa frontera generó relatos fantásticos con sus piruetas y goles, escribiendo historia a cada paso.
Hábil, valiente y generoso, Messi hizo añicos montones de récords, un par de ellos cuando languidecía el año y ya disfrutaba de lo que podría ser su primera gran “jugada” fuera de las canchas: el nacimiento de su hijo Thiago.
Despuntaba diciembre cuando la “Pulga” hizo un doblete ante el Betis para destruir los 85 goles en un año calendario que lucía Gerd Müller, uno de los emblemas de la selección de Alemania y del Bayern Münich en la década del sesenta y setenta.
Sepultado el reinado goleador del “Bombardero” Müller, el insaciable Messi siguió gatillando y con otro par de dobletes llegó a 90, cuando le falta un partido en el año.
Messi arrancó el 2012 con cinco dianas en la goleada 7-1 sobre el Bayer Leverkusen, en marzo en la Liga de Campeones, para empatar el récord de la principal competencia de clubes de Europa.
También dejó atrás los 232 tantos de César Rodríguez como goleador histórico del club azulgrana, un récord con 57 años de antigüedad.
Esa fábrica de goles ganó en mayo su segunda Bota de Oro por sus 50 tantos en la liga española en la temporada 2011-12.
Con esa asombrosa cantidad de dianas, Messi destrozó el récord del rumano Dudu Georgescu, que convirtió 47 con el Dínamo de Bucarest en la temporada 1976/77.
Como valor agregado a su notable año, Messi resplandeció con la selección de Argentina y fue ovacionado como nunca cada vez que se presentó ante sus compatriotas en la carrera sudamericana hacia el Mundial de Brasil 2014.
Messi es el máximo artillero de esa competición con siete goles, al igual que su compatriota Gonzalo Higuaín (Real Madrid) y el uruguayo Luis Suárez (Liverpool).
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