El Gobierno de Bolivia afronta estas semanas uno de los escándalos de corrupción más graves desde la llegada de Evo Morales al poder, tras desvelarse la existencia de una red de extorsión a reos que implica a altos funcionarios y fiscales del país.
Una docena de personas entre exfuncionarios y fiscales ha sido enviada a prisión, entre las primeras detenciones está la del director y asesor jurídico de ese mismo departamento, Fernando Rivera Tardío. Le sigue el encarcelamiento de tres fiscales, el último ha sido Roberto Achá y su esposa.
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