Katia Pérez, vicepresidente de Los Pipitos en la filial de Ciudad Sandino, muestra las agresiones que sufrió su hija de 14 años al defenderla. LA PRENSA/ O. NAVARRETE

Aún preso hace sus fechorías

Andar sin esposas por la estación, recibir visitas, comida y hasta bebidas alcohólicas a la hora que quiere, son parte de los privilegios que, según Katia Pérez, recibe su exesposo y aún subcomisionado, Jorge Luis Cuarezma.

Pérez denuncia a ex esposo por atentados

Rezaye Alvarez M.

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Asociaciones Los Pipitos, la Federación Nicaragüense de Asociaciones de Personas con Discapacidad (Feconori) y la Asociación de Mujeres para la Integración Familiar (Amifanic) se solidarizaron con Katia Pérez y apoyaron su denuncia sobre las agresiones sufridas.

Según Pérez, en dos ocasiones han denunciado ante Asuntos Internos estas situaciones, pero la Policía Nacional ha hecho caso omiso a estas denuncias, y con la más reciente, donde su hija de 14 años resultó afectada fueron catalogadas como agresiones y no como intento de homicidio.

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Andar sin esposas por la estación, recibir visitas, comida y hasta bebidas alcohólicas a la hora que quiere, son parte de los privilegios que, según Katia Pérez, recibe su exesposo y aún subcomisionado, Jorge Luis Cuarezma.

Actualmente Cuarezma está detenido en la Estación Diez de la Policía Nacional, en Ciudad Sandino.

Ligado a esta denuncia, Pérez aseguró que su exesposo, por medio de cuatro sujetos “vagos y delincuentes” del barrio Bello Amanecer, intentaron agredirla pero su hija de 14 años intervino.

En esa intervención para defender a su madre, la joven resultó con lesiones y hematomas en todo su cuerpo.

Según la narración de Pérez, durante la agresión ejecutada en su contra el pasado 2 de diciembre, ella sintió que la “quisieron matar”.

Al día siguiente, Pérez fue al Instituto de Medicina Legal junto a su hija que resultó lesionada. Ese día volvió a ser víctima de amenazas. Según ella, hasta piedras le tiraron mientras salía de su vivienda.

Posterior a esos hechos, llamó a la Policía Nacional para denunciar lo sucedido y nadie acudió a brindarle atención, y cuando acudió a Asuntos Internos, los oficiales le dijeron que ella había sufrido de agresiones y no de intento de homicidio, como ella aseguraba.

Pérez al ver que la Policía no le daba la atención necesaria, acudió a la Asociación de Mujeres para la Integración Familiar (Amifanic), a la Federación Nicaragüense de Asociaciones de Personas con Discapacidad (Feconori) y por la Asociación Los Pipitos, de la cual ella es la vicepresidente en la filial de Ciudad Sandino, pues una de sus hijas tiene discapacidad intelectual y auditiva.

Ayer mismo, el Juzgado Distrito Penal de Audiencia de Ciudad Sandino, emitió sentencia sobre este caso, en el que Cuarezma debe cumplir una pena de tres años.

Sobre esto, Pérez aseguró que apelará porque hay varios puntos de esa sentencia que aún no quedaron claros y pedirá la pena máxima.

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COMENTARIOS

  1. solo digo
    Hace 14 años

    la guardia lee como quiere.

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