Noel Amílcar Gallegos
La odisea de la familia de Inés Suse por tener agua potable en su comunidad El Jocote, en Masaya, parece haber llegado a su fin cuando abrieron la llave del nuevo pozo.
Muchos parroquianos de esta comunidad y de la vecina Vista Alegre se dieron cita para celebrar la inauguración de esta obra que fue hecha realidad, gracias al aporte del Banco Mundial y la Alcaldía de Masaya, y que beneficiará a 110 familias. Inés recuerda que desde hace más de veinte años los habitantes de esta zona tenían que caminar muchos kilómetros hasta llegar a la ciudad de Masaya y comprar el agua. “Para lavar la ropa de mi familia tenía que bajar hasta la laguna de Masaya. Las personas que tenían agua nos hacían desprecios, porque a veces no nos querían vender aunque sea una pichinga de agua. Le digo que me siento muy emocionada y alegre porque no volveremos a perecer”, expresó la pobladora.
AGRADECEN
El comunitario Ernesto Gaitán agregó que es muy importante que las entidades internacionales no dejen de apoyar a las comunidades nicaragüenses para la realización de este tipo de proyectos, “hoy se nos está cumpliendo el sueño de tener nuestra agua. Espero que ahora nosotros, los comunitarios, le demos mucho valor a esta agua, y que tratemos de no desperdiciarla y que agradezcamos a las instituciones”, celebró Gaitán.
Los lugareños dijeron que por el notorio crecimiento de ambas comunidades se hace necesario que las autoridades vuelvan la vista a esta zona, porque todavía hace falta escuela, centro de salud, transporte, y que el camino de acceso sea mejorado.
La inauguración del pozo la presidió Félix Trejos, alcalde de Masaya y el ingeniero Julio Canales, director de operaciones de El Nuevo FISE. El monto de la obra fue de cuatro millones 506 mil córdobas.
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