GLORIA PICÓN dUARTE
Según Báez, el diálogo no debe ser de cúpulas, sino de todos los sectores sociales, religiosos y políticos, y con agenda abierta.
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Para Irving Dávila, miembro de la Coordinadora Civil (CC), no es un mesías quien va a venir a impulsar la unidad de todos los sectores en el país y así poder restaurar la democracia, sino que es el pueblo mismo el que debe tomar conciencia de su realidad a la vez que los líderes deben involucrarse con la gente y sus problemas para lograr un cambio.
Según Dávila, después de la ruptura total del sistema democrático, donde no hay contrapeso de poderes y el colapso de los partidos políticos, lo único que queda es la organización de la sociedad civil, pero falta articulación.
“Para poder cambiar el estado de cosas del país es necesaria la unidad, pero no la unidad de cúpulas. No es que un líder aparece y todos van a seguirlo. Ese es un juicio burocrático del ejercicio del liderazgo. La gente tiene que ganarse su liderazgo: luchando al lado de los pobladores, al lado de las mujeres reprimidas y violadas, al lado de los ciudadanos que son reprimidos”, dice Dávila.
En diferentes municipios las bases de los partidos políticos se han juntado independientemente de lo que han dicho las cúpulas y eso a Dávila le parece positivo.
“Hay un sentimiento colectivo de querer hacer algo. No hay el liderazgo, pero está por construirse”, opina el miembro de la CC.
En los últimos días se ha mencionado que hay grupos que están en pláticas en pro de la unidad y se mencionaba al Partido Liberal Independiente (PLI) que lidera a la oposición como la segunda fuerza política. Sin embargo, el diputado Eliseo Núñez Morales aclaró que aunque están abiertos a hablar sobre el tema, hasta el momento no se han reunido con nadie.
Dijo que para el 2013 van a tratar el tema, pero más que buscar una unidad política buscarán la unidad de todos los sectores.
“No hay que calificar de opositores nada más a los partidos políticos, sino que hay que buscar a quienes han hecho oposición desde la posición de gremios, de la sociedad civil, ONG, e incluso de iglesias”, indicó Núñez Morales.
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