CMTI 2012 e internet

Ha concluido la Conferencia Mundial de Telecomunicaciones Internacionales 2012, y lo que inicialmente se previó como una actividad de amplio consenso sobre renegociar el Reglamento de las Telecomunicaciones Internacionales (RTI), se convirtió en una fuerte polémica sobre quién debe tener el control de la gobernanza del internet.

Hjalmar Ruiz Tückler(*)

Ha concluido la Conferencia Mundial de Telecomunicaciones Internacionales 2012, y lo que inicialmente se previó como una actividad de amplio consenso sobre renegociar el Reglamento de las Telecomunicaciones Internacionales (RTI), se convirtió en una fuerte polémica sobre quién debe tener el control de la gobernanza del internet.

Si bien es cierto que se han alcanzado importantes decisiones alrededor de facilitar la interconexión e interoperabilidad de redes y servicios de telecomunicaciones, los nuevos escenarios de negocios propiciados por el internet y sus tecnologías asociadas han constituido un tema que queda pendiente de resolver.

La problemática surge como consecuencia de la manera genérica en que el reglamento está redactado, siendo posible interpretar que el RTI de 1988 considera internet dentro de su ámbito de aplicación. Así pues dependiendo de a quién se consulte, aflora la opinión de que la UIT está plenamente capacitada para actuar en la gobernanza de internet, lo que desde luego no es compartido por muchos de los países de la unión.

Ha prevalecido en la conferencia las preocupaciones en cuanto a que los cambios en el RTI puedan ayudar a justificar el aumento de los controles gubernamentales en el internet. Se han manifestado claramente por un lado la línea dura solicitando una mayor intervención de los gobiernos (Rusia, China y una buena cantidad de países árabes) y en el bando contrario, los EE. UU., la Unión Europea y la mayoría de países occidentales.

Otro punto de importante debate y de opiniones encontradas surgió por la propuesta de la Asociación Europea de Operadores de Telecomunicaciones (ETNO), de que el RTI reglamente el pago de compensación entre las redes IP y las convencionales de acuerdo al principio “el que llama paga” (Sending Party Pays). Desde luego ello ha suscitado la oposición radical de operadores de servicios IP (Google, Yahoo, etc.), con el marcado apoyo de los EE. UU.

Aún cuando se han alcanzado importantes acuerdos para lograr un tratado estable que contempla entre otros aspectos:

la fijación de principios generales, tendientes a crear un entorno político y estratégico que facilite el desarrollo de las TIC.

La creación de entornos competitivos en el ámbito del tráfico telefónico internacional, en donde no se requieran disposiciones regulatorias detalladas que puedan impedir la innovación.

El establecimiento de los fundamentos para el desarrollo futuro del roaming internacional que contemple de manera eficaz y completa las distintas realidades y necesidades nacionales, así como las brechas existentes entre países desarrollados y en desarrollo.

Es evidente la controversia alrededor de la gobernanza futura del internet y quizás lo más discutible es que la CMTI 2012 haya sido el lugar adecuado para debatir una propuesta de esta índole y no buscar otras vías para su correcto planteamiento, en tanto luego de dos semanas de arduos trabajos, los resultados han sido más fruto de la confrontación que del amplio consenso.

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