Recuerda que como resultado del retiro de la cooperación tradicional —por el fraude electoral del 2008—, otro factor en contra de las finanzas del país es “el cambio en la mezcla de apoyo financiero”, ya que ahora el Gobierno obtiene más préstamos que donaciones.
Lucía Navas
Entre el riesgo de que Estados Unidos (EE. UU.) entre en una recesión económica y la incertidumbre por lo que pase en Venezuela con la salud del presidente Hugo Chávez. En estos dos escenarios extremos está Nicaragua, cuya economía está fuertemente atada a ambos países.
Si bien las perspectivas macroeconómicas de cierre del 2012 son bastante positivas, según valora la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), a corto plazo el panorama no es muy alentador, por los riesgos que amenazan desde afuera. Es por ello que la recomendación “es redoblar los esfuerzos” y “prepararse” para saber cómo soportar cualquier situación extrema, ya que suceda algo en EE. UU. o que cambie la relación de cooperación con Venezuela.
Aunque a un ritmo más lento, los distintos sectores económicos siguen “pujantes” en el 2012. Funides espera un crecimiento de la economía entre 4 y 4.5 por ciento al cierre del año. Y para el 2013 y 2014 espera un crecimiento del cuatro por ciento, según el informe de Coyuntura Económica del cuarto trimestre 2012, que se presenta hoy.
Carlos Muñiz, director ejecutivo de Funides, reitera que aún cuando esas tasas de crecimiento son “favorables”, no son suficientes para satisfacer las necesidades de empleo de la población y reducir más rápidamente la pobreza, por lo que el país “debemos redoblar los esfuerzos para crecer más rápido”.
Funides mantiene que crecer al siete por ciento es lo mínimo que el país requiere.
ACTUAR Y NO SOLO VER
Pero Funides observa “dos riesgos latentes” inmediatos para Nicaragua: que en EE. UU. no se logre un acuerdo entre el Gobierno y el Congreso y se dé el precipicio fiscal que conduciría a la primera economía del mundo a una recesión; y que la eurozona alargue su recuperación económica.
– Incluso la clase empresarial tiene el nivel de confianza más alto sobre el clima de inversión de los últimos cuatro años.
– En septiembre el 54 por ciento de la opinión empresarial fue favorable, en contra del 13.6 por ciento de los empresarios que aún ven el clima de inversiones desfavorable.
– Y pese a que aún se percibe alta capacidad de compra en los hogares (31 por ciento), a septiembre de este año ese nivel fue mejor al 35.9 por ciento que se ubicó en septiembre del año pasado.
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Sobre EE. UU. Muñiz recomienda que se debe vigilar. El abismo fiscal se produciría en tres semanas. El principal punto de desacuerdo en las negociaciones entre el presidente estadounidense Barack Obama y los republicanos en el Congreso es el aumento de los impuestos para el dos por ciento de los ciudadanos más ricos de ese país, propuesto por Obama.
El Gobierno de EE. UU. necesita aumentar los ingresos, o de lo contrario sufriría un déficit presupuestario en más de cuatro mil millones de dólares en los próximos diez años, lo que provocaría fuertes recortes en programas de ayuda social y posiblemente provoque una recesión.
“Siendo una economía pequeña y abierta la de Nicaragua siempre va a depender del sector externo”, recuerda Muñiz. Enfatiza que “la interdependencia siempre la va a tener y nosotros en Nicaragua en mayor grado”.
Funides plantea que ya la debilidad de los mercados internacionales impacta a Nicaragua. “Contrario a lo que veníamos observando, por primera vez las exportaciones en volumen de zona franca son menores a las de mercancía”, afirma Muñiz.
Entre enero y septiembre, las exportaciones FOB de zona franca crecieron 2.6 por ciento, las mercancías (el resto de productos) 11.9 por ciento y los bienes 7.8 por ciento, analiza Funides.
También se evidencia que ya la situación de los mercados externos es preocupante porque el precio del café, por ejemplo, repetiría en 2013 su caída, con al menos 16.1 por ciento, pero para 2014 se espera recupere la estabilidad.
¿Qué hacer entonces ? “Lo que te dice la lógica: buscar cómo fortalecerte, diversificar tus exportaciones por producto y por área geográfica, buscar cómo diversificar tu fuente de financiamiento. Ahorita estamos dependiendo —aunque tiene sus ventajas— excesivamente de Venezuela”, sostiene Muñiz.
LA DEUDA CON VENEZUELA

Y a estos riesgos se sumó el fin de semana pasado la incertidumbre con Venezuela, luego que el presidente Hugo Chávez informó que nuevamente padece cáncer. El Gobierno del nicaragüense Daniel Ortega depende fuertemente de la cooperación petrolera de Venezuela, al significarle 1,705 millones de dólares desde 2007 hasta septiembre de 2012.
Funides pone en atención cómo aumenta la deuda pública del país, principalmente la deuda externa privada. La deuda externa total de Nicaragua aumentó del 77 por ciento con relación al Producto Interno Bruto (PIB) en junio de 2011, al 82 por ciento en septiembre de 2012.
La deuda privada pasó de 34.5 al 40.3 por ciento del PIB en ese mismo período, refleja Funides con datos del Banco Central de Nicaragua (BNC). Funides sostiene que esto es reflejo de mayor endeudamiento con Venezuela.
Muñiz explica que el riesgo con la plata venezolana es que al concentrarse en una empresa, Albanisa, si esta “tiene problemas, como es bastante grande, te puede afectar la economía”. “
No diría que la haría tambalear, pero sí tiene un riesgo sistémico ante la posibilidad de que se convierta en una deuda contingente”, donde al dejar de recibirse se tenga que absorber por el Presupuesto General de la República.
La obligación más inmediata sería seguir pagando el bono salarial a los empleados públicos. “Si desafortunadamente hubiera un cambio en la política de Venezuela, hay cierto margen de acción porque parte de esos recursos (de la cooperación) no se han utilizado, sino que están en el sistema bancario y eso le podría dar al Gobierno dar cierto alivio al corto plazo, pero eventualmente se tendrían que incorporar en el Presupuesto”, afirma.
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