Edgard Rodríguez C.
Los Royals de Kansas City, que no van a una postemporada desde 1985, decidieron sacrificar su futuro pensando en el presente.
Entregaron a su joya más preciada, el prospectazo, Wil Myers, junto a otros valiosos jóvenes como Mike Montgomery, Jake Odorizzi y Patrick Leonard.
Pero a cambio, recibieron desde Tampa Bay, a James Shields, un legítimo obrero del montículo, ya Wade Davis, otro brazo ya probado en el big show.
Shields debe liderar el staff de abridores de los Royals. Viene de registrar 16-12 y 2.32 en el 2011 y 15-110 y 3.52 este año. Davis en tanto, acumuló 3-0 y 2.43 este año, mientras colecciona 28-22 y 3.94 en su carrera.
Pero los Royals podrían necesitar algo más que buenos desempeños de Shields y Davis en el 2013. Necesitan el salto al estrellato de Mike Moustakas, Eric Hosmer y Salvador Pérez, quienes forman la columna vertebral.
Si eso no ocurre, y Myers se convierte en la estrella que se pronostica, entonces habrá frustración en Kansas City. Myers de 20 años, viene de batear .314 con 37 jonrones, sumando su labor en AA y AAA en este 2012.
Baseball America lo considera el tercer mejor prospecto del beisbol, solo detrás de Jurickson Profar, shortstop de Texas, y Dyland Bundy, lanzador derecho de los Orioles.
“Los Royals embargaron su futuro por un mediocre 2013”, escribe Dave Cameron de FanGraphs.com. El asunto es que a Myers se le considera el próximo Evan Longoria, pero en beisbol nada es seguro.
Solo el tiempo dirá quién sale mejor parado en esta transacción entre los urgidos Royals y los competitivos Rays de Tampa.
Ver en la versión impresa las páginas: 10 B