Saúl Martínez
Ayer hubo gritos e indignación cuando familiares de Frania Isola Valle Gómez, de 21 años, vieron ingresar al Complejo Judicial a Glenda Patricia Bordas Varela, de 34 años, acusada por el asesinato de la muchacha.
El crimen fue el pasado miércoles en el barrio Ayapal de Chinandega. Bordas además de estrangular a Valle, le hizo una herida en el abdomen para verificar si estaba embarazada.
Con fuerte custodia policial la juez ordenó que no ingresara al juzgado ningún periodista. El abogado acusador dijo que hay abundantes pruebas que incriminan a la detenida y que en el crimen hubo saña y alevosía.
“Queremos justicia, es un doble asesinato lo que esa mujer hizo”, dijo Concepción Gómez, madre de la muchacha.
Nicolás Valle, padre de la víctima, comentó que Bordas fue acusada por asesinato pero en el escrito no aparecía que su hija estaba embarazada y señaló que el padre de la presunta autora del crimen, como asesor legal municipal tiene influencias.
“Mi hija era acosada por esa mujer. Tenemos cartas donde mi hija tenía 14 años y a los 18 años hizo dominio de ella porque le decía que era mayor de edad”, dijo Valle.
Miriam Valle recordó que “cuando Frania cumplió los 18 años Glenda se la llevó, mi mamá fue a traerla pero Glenda casi le da con un tubo a mi madre y le ordenó a Frania que se metiera a la casa”.
Agregó que su hermana recibía continuos golpes y en una ocasión la estaba asfixiando con una almohada.
“Esa vez Frania estuvo embarazada, quiere decir que era el segundo hijo que (Glenda) le mataba a mi hermana”, reveló la muchacha.
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