Generales, ciclistas y violinistas

Alfonso Ortega Plath

Los políticos nicaragüenses han inspirado los Records Guinness más curiosos, expresó convencido un afable lector. ¿Cómo así?, le pregunté intrigado. Christian Adam, violinista profesional, debió haber leído sobre nuestros generales antes de establecer el récord de 60.47 km recorridos en tan solo 5.08 horas conduciendo su bicicleta al mismo tiempo que ejecutaba magistralmente lo mejor de Vivaldi, Mozart o Beethoven, respondió sin parpadear.

A su favor, debo reconocer que nuestra historia está plagada de mandatarios que han realizado “malabares” para simultáneamente manipular la constitución mientras se aferran a la silla presidencial. ¿Por qué, después de Haití, somos los más pobres del hemisferio? Es posible que la historia de Nicaragua encierre dos factores que lo expliquen: la falta de institucionalidad y la falta de gobernabilidad.

En primer lugar, la falta de institucionalidad ha sido una constante en nuestra historia. Mientras que la independencia de Estados Unidos y la revolución francesa priorizaron la separación de poderes para evitar el surgimiento de una tiranía, nuestras constituciones parecen haber tomado un rumbo diferente. Desde la primera constitución promulgada en 1838, era evidente que el militarismo era “de facto” el máximo poder y el poder más real. Así lo reflejan más de 15 constituciones y otro tanto de constituciones “non natas” escritas a la medida del autoritarismo de turno.  

La anulación “constitucional” de la Constitución para permitir el continuismo no es nada nuevo. Sucedió en 1854 con la elección del general Fruto Chamorro, en 1896 con la reelección del general José Santos Zelaya, en 1939 con la reelección del general Anastasio Somoza García, en 1974 con la reelección del general Anastasio Somoza Debayle y en el 2011 con la reelección inconstitucional del comandante Daniel Ortega Saavedra. Los cambios constitucionales, lejos de ser un ejercicio académico para modernizar las instituciones del Estado, han marcado un retroceso de la ley, frecuentemente acompañadas de expulsión y cárcel para los opositores.

La ausencia de gobernabilidad es otra de las constantes. Para sentar el récord bastará con mencionar los nombres de más de 25 mandatarios que no lograron concluir ni un año en la silla presidencial, más de cinco juntas de gobierno, y hasta un filibustero esclavista americano que se autoproclamó “presidente de Nicaragua” por 10 meses.

Esta falta de gobernabilidad ha sido, con frecuencia, producto de la ausencia misma de institucionalidad debido a que cada esfuerzo reeleccionista rompe, de manera abrupta, con la constitución vigente. Una breve excepción ocurrió en el período de los “treinta años conservadores”. Sorprendentemente, la tercera constitución fue respetada por ocho mandatarios, quienes de forma consecutiva, al concluir sus mandatos, se retiraron a descansar a sus casas.

En conclusión, la falta de institucionalidad y la falta de gobernabilidad han sido dos factores encontrados a lo largo de la historia que más han contribuido a perpetuar una escandalosa inequidad en la sociedad nicaragüense. Ya sin constitución ni ley que respetar, ni consenso que buscar con otras fuerzas políticas, al dictador solo le queda ofertar a los inversionistas su fabuloso “estado botín”.

Es muy probable que Christian Adam se haya inspirado en algunos de nuestros mandatarios para establecer su Records Guinness. Después de todo, tocar el violín montado en una bicicleta mientras se pedalea hacia atrás sentado en el manubrio, de espaldas al camino, es una maniobra temeraria la cual es muy similar al intento del actual mandatario nicaragüense “pedaleando” por hacernos retroceder en la historia al mejor estilo de “nuestros generales”. Aspiremos a que muy pronto la “política” sea un servicio al bien común de toda la nación y no una forma de enriquecimiento para unos pocos.

EL AUTOR ES MÉDICO HUMANISTA

COMENTARIOS

  1. Es la meta
    Hace 14 años

    La mayoria de la gente se queda estatica y mas bien parece disfrutar del viajecito seguro al precipicio rosado chicha. Y el otro, no escatima esfuerzos y asi, aunque tenga que pedalear de espalda, con botas vaqueras y cargando a Nic. con todo y su poblacion, pero que pueda llegar a la meta, es la meta.

  2. JINOTEGANA
    Hace 14 años

    Al medico escritor se le olvido que es mejor lo viejo conocido que lo nuevo por conocer!
    Otros se aferran al poder peor que los políticos como Jose Adan Aguerri Cosep, Eduardo Rizo presidente de los cafetaleros nadie los eleige y la presnsa no les llama inscostitcinales o ilegales, los diputados elegidos de dedo que a veces es el del Proctologo que los jefea.

  3. ciudadano
    Hace 14 años

    El eterno pecado de la sociedad nicaraguense: La inercia.

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