EFE
Decenas de miles de opositores al presidente Mohamed Mursi rodearon ayer por la noche el palacio presidencial en El Cairo para exigirle que retire el decreto anunciado el 22 de noviembre con el que amplió considerablemente sus poderes. La policía antidisturbios usó gases lacrimógenos para tratar de dispersar a los manifestantes, sin éxito. Un responsable de seguridad afirmó que “el presidente de la República abandonó el palacio de Itihadiya a la hora prevista al finalizar sus citas oficiales”. Un vídeo colgado en internet por la red de información alternativa egipcia Raasd muestra a un convoy que abandona el palacio bajo la protección de la policía antidisturbios, mientras que manifestantes gritan “cobarde” y “vete”. Muchos acusan a los Hermanos Musulmanes, a los que pertenece Mursi, de haber “vendido la revolución”.
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