Mabel Calero
Con el objetivo de mantener vivo el fervor y la alegría por la natividad del Niño Dios, por segundo año consecutivo el párroco Orlando Castro Bustillo, de la iglesia de Dolores, promueve la construcción de nacimientos.
Para esta temporada la iglesia de Dolores se convierte en el poblado de Belén, construyendo de tal manera veinte chozas por cada uno de los grupos parroquiales, alrededor del nacimiento mayor que es hecho por todos los fieles.
Socorro Morales, del grupo parroquial Vida en el Espíritu, asegura que esta iniciativa es muy buena, puesto que de esta manera se está contribuyendo para que en los hogares de las familias caraceñas recuerden aquel día que nació el Salvador del mundo.
“El padre Orlando Bustillo inició esta tradición el año pasado, la idea consiste en que cada grupo debe hacer su nacimiento, pero no es nacimiento pequeño sino grande y el más grande es el que le toca al padre Orlando, nosotros desde que asumimos esta responsabilidad nos llena de emoción porque es como ver todo el poblado de Belén y las casas humildes, donde Dios decidió venir al mundo”, dijo Morales.
La construcción de los nacimientos inició desde la semana pasada. Cada choza lleva más de 15 días en construcción.
“La construcción de los nacimientos lleva su tiempo, pero gracias a Dios lo logramos hacer entre todos porque la población nos regala bambú, zacate y lo que haga falta nosotros lo ponemos, este año el nacimiento grande va a ser una sorpresa porque será algo muy lindo”, expresó.
Por su parte el padre Bustillo comentó que el sentido de la celebración del nacimiento del Niño Dios trae consigo la unidad familiar y el perdón entre los hermanos.
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