GOMA/AFP
Los rebeldes congoleños del movimiento M23 abandonaron este sábado la ciudad de Goma, en el este de la República del Congo (RDC), tras 12 días de ocupación y abrieron la vía a negociar con el gobierno una salida a la crisis.
La retirada de los rebeldes llega diez días después de fuertes presiones internacionales de la ONU y Estados Unidos, entre otros, y de la mediación de los países vecinos, que quieren evitar una extensión del conflicto en esta inestable región de África.
«Los ladrones se van», dijo un habitante de Goma al pasar delante de los locales de un banco que estaban abandonando los rebeldes para dirigirse hacia el norte.
En los últimos quince años, el este de la RDC, donde actúan varias milicias y grupos rebeldes, fue el escenario de dos guerras regionales que implicaron hasta siete países, incluyendo a Ruanda y Uganda, acusados por la comunidad internacional de apoyar a los rebeldes del M23.
Este sábado un convoy de unos quince vehículos que transportaba a centenares de hombres del M23 y su material militar dejó Goma para dirigirse hacia las posiciones los rebeldes ocupaban antes de entrar en la ciudad.
El M23 aceptó esta semana retirarse de las zonas que había conquistado a cambio de abrir negociaciones con el presidente de la RDC, Joseph Kabila.
Los soldados del M23 son mayoritariamente exrebeldes tutsis congoleños que fueron integrados en el ejército regular tras el acuerdo de paz de marzo de 2009 pero que luego se volvieron a rebelar en abril de 2012.
Una de sus reivindicaciones es integrarse en unidades militares del Norte-Kivu y no en otras regiones del país para poder proteger a sus familias.