Sergio León C.
“Me estoy muriendo y no me hacen caso”. Esas habrían sido las últimas palabras de José Luis Sinclair, de 52 años, antes de rendirse a la muerte en una sala del Hospital Regional Ernesto Sequeira Blanco, de Bluefields, en la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), según su esposa doña Elfrida Chow.
Sinclair, condenado a diez años por crimen organizado y transporte internacional de drogas, sufría dolencias desde hacía dos meses y según Chow dilataba más en llegar al hospital que en regresar a las celdas del Sistema Penitenciario Nacional (local).
“Lo llevaron anoche (jueves a las 8:00 p.m.) y murió por la mañana (ayer), prácticamente lo llevaron en coma, pedía que lo llevaran al hospital y no le creían y cuando lo llevaron solo fue a morir”, lamentó.
“Él siempre decía que era inocente, que iba a morir en la cárcel siendo inocente, qué triste esto”, sollozó doña Elfrida Chow.
FORMARON COMISIÓN
Una comisión conformada por la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH), Ministerio de Gobernación, entre otros, visitó el SPN para investigar el hecho por qué los reclusos intentaron pegarle fuego, en solidaridad con el hoy occiso.
Los miembros del Cuerpo de Bomberos lograron sofocar el fuego y no permitir mayores daños. El delegado regional del Ministerio de Gobernación, Wilfredo Jarquín Lang, lamentó la muerte del reo y anunció que arribará una comisión de alto nivel de la penitenciaría para investigar la muerte. El médico forense Hugo Saavedra, de Bluefields, confirmó que Sinclair murió porque padecía de una neuroinfección.
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