WASHINGTON/AFP
El presidente estadounidense, Barack Obama, debe enviar a un delegado de alto nivel a Cuba para negociar la liberación de Alan Gross, clamó este viernes su esposa Judy, a pocos días de que se cumplan tres años del arresto del subcontratista estadounidense en La Habana.
«Insto al presidente a considerar el caso de mi esposo como de alta prioridad y a abrir de forma privada un diálogo honesto y abierto con los cubanos para hacer lo que sea necesario para garantizar la liberación de Alan», dijo Judy Gross en rueda de prensa.
Obama «debe enviar a un representante de alto nivel a Cuba, que tenga la autoridad para discutir un amplio abanico de temas de las relaciones bilaterales y tomar las decisiones necesarias», indicó su abogado, Jared Genser.
«Eso fue antes, no funcionó y ciertamente no debe impedirnos mandar otros enviados», dijo Judy, en referencia a sendas visitas a Cuba el año pasado del expresidente Jimmy Carter y del exgobernador Bill Richardon, que fracasaron en lograr la liberación de Gross.
El gobierno de Obama está claramente preocupado y busca su excarcelación, pero el «enfoque» no ha sido exitoso y es «tiempo de un cambio táctico», dijo el abogado.
Alan Gross y su esposa presentaron una demanda por 60 millones de dólares contra el gobierno estadounidense, al que culpa de su envío a Cuba bajo condiciones de riesgo.
«Hemos hablado constantemente con el gobierno cubano desde la detención de Gross hace tres años, y lo seguiremos haciendo» y su liberación «sigue siendo una alta prioridad» para Washington, dijo a la AFP este viernes el portavoz para América Latina del Departamento de Estado, William Ostick.
Gross fue arrestado el 3 de diciembre de 2009 y condenado a 15 años de cárcel por delitos contra el Estado cubano por introducir y distribuir equipos de comunicación satelital./ «No dejaré que mi esposo muera en una prisión cubana», señaló Judy, quien relató que lo vio muy deteriorado de salud la ultima vez que lo visitó en septiembre.
El gobierno cubano afirmó el miércoles tras un nuevo examen médico que la salud de Gross era «normal» y que una lesión en su hombro no era cancerígena, pero la defensa de Gross exige una revisión médica independiente.
Gross ha perdido más de 45 kilos de peso y sufre dolencias crónicas, como artritis degenerativa.
El jefe de la sección de intereses cubana en Washington, José Ramón Cabañas, garantizó esta semana que Gross estaba saludable para su edad, 63 años, en una carta que respondió a su vez una misiva de 44 senadores estadounidenses al presidente Raúl Castro para abogar por la liberación de Gross./ Dentro de una campaña para visibilizar el caso de su esposo, Judy encabezará una vigilia este domingo frente a la sección de intereses cubana y el martes próximo se reunirá con congresistas.